miércoles, 11 de enero de 2017

Always II

Capítulo 2: All I have to give



Yoochun había sentido eso como un baldazo de agua fría.


Casi no podía creer lo que el pequeño chico le decía ¿Sería papá? ¿Él? Por Dios, eso era lo que menos había imaginado escuchar cuando Junsu lo citó en la cafetería de la Universidad…Un bebé cambiaría todo. Rayos, él vivía bien, tenía amigos, tenía tiempo para salir y bailar, vamos que aún tenía que conocer el mundo y a más gente…Si tan solo…Si tan solo no lo hubiera conocido, todo…Todo habría sido diferente.


Eran un cúmulo de cosas que pasaron por su mente, pero ciertamente no podía articular nada.


-        Yo, lo siento.


Y para colmo estaba ese pequeño, que no había dejado de decir que lo sentía… Como si fuera culpa suya…


-        Junsu…
-        Jaejoong dijo que debías saberlo…Solo, solo por eso me atreví.
-        Yo, yo…No me imaginé que tú podías…
-        Sí, te juro que tampoco sabía…
-        Y solo lo hicimos una vez…


El rostro de Junsu había caído, deprimido.


-        Quería que sepas que lo tendré.
-        ¿Estás seguro? Mira, yo puedo...
-        Por favor, no lo digas.


Entonces el rostro de Junsu se levantó furioso, con los ojos cristalinos. En ese instante Yoochun confirmó que sus metidas de pata eran una tras otra.


-        Perdóname, Junsu…
-        No vuelvas a insinuarlo. Después de esa noche, tú me rechazaste…Entiendo que ahora sientas miedo, pero, a este bebé….-Se tomó el vientre casi invisible- no lo rechaces sin darle la oportunidad…


El corazón de Yoochun había saltado al oír aquello, ciertamente se había portado como un patán con Junsu, pero es que había tenido tanto miedo de comprometerse con alguien luego de Laurence…Él quería disfrutar un poco más de su soltería.


Y Junsu ciertamente podía ser una amenaza. Estar con él se había sentido genial.


Yoochun no quería enamorarse.


-        Debo irme, tengo que llegar temprano a casa – Junsu había terminado su jugo, cuando intentó levantarse.
-        Si quieres yo puedo…
-        No te molestes, puedo ir solo.


Y eso había sido lo último.


Yoochun había visto a ese pequeño chico cargar su mochila y alejarse casi corriendo. Desde ese instante, la idea que sería padre no había dejado de rondar en su mente. Le asustaba tanto cambiar todos sus planes…Sí, él tenía muchos sueños por cumplir.


Quería terminar la universidad, ser un destacado abogado. Yoochun soñaba con viajar a lugares exóticos y conocer nuevas culturas, él quería mudarse a EE.UU un tiempo para complementar sus estudios.


Yoochun aún quería vivir con su madre y su hermano. Incluso tenía a Harang


Sin embargo, ahora todo parecía tan lejano.


Porque ahora de pronto tendría un hijo y sentía la necesidad de no dejar solo a Junsu, porque maldita sea lo había visto ahí tan frágil y desprotegido que se odió por ser el culpable de su pesar.


Y claro, durante el día tampoco había sido fácil lidiar con el sermón de Yunho y el desprecio notable de Jaejoong. Parecía que la vida le gritaba no dejar a Junsu.


Entonces, movido por su cargo de consciencia, al día siguiente lo esperó afuera de la universidad con el solo fin de hablar con él.


Yoochun había tomado una decisión.


Así que cuando Junsu quiso caminar hacia la estación, Yoochun intervino cruzando por su camino y le  impidió avanzar un poco más.


-        Junsu…
-        Ho..hola…
-        ¿Tienes algo de tiempo? Quisiera que hablemos
-        Sí, cla…claro – Junsu apenas pudo responder cuando Yoochun de un solo tirón le arrebató la mochila que traía consigo para llevarla él mismo-
-        Esto pesa mucho, quizás pueda hacerte daño…


Las mejillas de Junsu se enrojecieron, así que solo pudo atinar a seguirlo. De lo que sea que tuvieran que hablar, él estaba dispuesto a escuchar a Yoochun. Cuando llegaron a esa casa de té, Yoochun inició colocando sus manos a vista de Junsu, él pudo notar que estaba nervioso.


-        Quiero que sepas que para mí no es sencillo estar aquí – Junsu mordió su labio inferior y asintió con la cabeza- pero siento que es algo que tengo que hacer. Ayer yo dije muchas tonterías, así que primero quiero que sepas que lo siento muchísimo.
-        Yoochun…
-        Por favor, déjame terminar…
-        Está bien.
-        Junsu, yo tenía muchas cosas planeadas, seguramente como tú. Fue por eso que ayer sentí miedo de que todo pudiera cambiar para mí; sin embargo, cuando te vi alejándote de mí, sentí mucha culpa. No quiero estar alejado de ustedes. Yo…yo quiero que lo intentemos, sé que mis planes pueden cambiar ¿Acaso un bebé no trae mucha felicidad? Salgamos, podemos hasta vivir juntos, no sé.


Con esa última frase, Junsu había sonreído y había optado por tomar las manos de Yoochun sobre la mesa. Él más que nadie, sabía lo que se sentía estar así, sin saber qué hacer y cómo hablar.


-        Eres un gran chico Yoochun, lo que menos quiero es obligarte a esto.
-        No es por obligación, quiero que lo intentemos.
-        Tú mismo lo dijiste, sientes culpa…Y lo entiendo. Yo no quiero forzarte a quererme. No debí hacer nada desde el principio.
-        ¿A qué te refieres? – Yoochun carició las palmas de Junsu –
-        Tú siempre me has gustado, ese día en la fiesta…Yo fui por ti. Yo intenté que te fijaras en mí…Lo siento.
-        ¿Fue todo planeado desde el inicio?
-        No, no, claro que no – Junsu agitó sus brazos intentando capturar su atención – yo solo…solo quería que te fijases en mí, quería gustarte, para salir y eso…No pensé que llegaríamos a tanto esa noche…


Fue entonces que Yoochun casi pudo entenderlo todo.


Porque él ya había conocido a Junsu gracias a Jaejoong, pero jamás lo había visto así de guapo. Seguramente él se había arreglado así solo por él.


-        Entiendo…Junsu, recuerdo que esa noche fui yo quien inició el beso. No tienes que sentirte mal…Ambos quisimos que eso pasara.
-        Sí, pero…Si tan solo…
-        No Junsu, fueron las circunstancias…
-        De todas formas me siento mal de obligarte a esto, yo sé que no me amas; sin embargo, puedo ver que de verdad te preocupas por el bebé…Yoochun, nunca me opondría a que estés cerca de él o ella…Podemos…Podemos hacernos cargo ambos, sin ningún compromiso de por medio.
-        Junsu…
-        Sé que es lo mejor para todos…
-        ¿Estás seguro?
-        Lo estoy, si quieres ser parte de esto no me voy a oponer. Es tu hijo también…Solo que, no tienes que obligarte a sentir cosas que no sientes.
-        Yo siempre voy a estar a tu lado…Voy a protegerte, Junsu.


Entonces sus manos se estrecharon un poco más fuerte.


Porque ambos sabían que a partir de ese día todo sería diferente, que tenían alguien por quien vivir y pelear ante todos. Era cierto, no serían una familia como lo pensó, pero se apoyarían el uno al otro.


Porque al fin del día. Junsu solo podía confiar en Yoochun.



~~~



Esa semana había sido la más complicada de su vida. Tener que hablar con los padres de Junsu y con su propia madre fue demasiado para Yoochun. Todos habían dado el grito en el cielo, incluso su madre y la de Junsu habían llorado decepcionadas.


Yoochun nunca se había sentido tan devastado.


No obstante, tenía que ser fuerte porque Junsu lo necesitó más que nunca cuando su padre cogió sus maletas y se fue porque no quería verlo. Y es que él era el que había actuado peor que todos porque incluso había querido pegarle, sino hubiera sido por Park que cubrió al menor con su cuerpo.


Las cosas en casa de Junsu estaban tan mal que él había optado por mudarse temporalmente a la casa de Jaejoong. Él no quería que sus padres se separaran por su culpa.


-        No llores, le hará daño al bebé
-        Lo siento, pero…No…No puedo evitarlo.
-        Junsu, ya sabes que si quieres puedes quedarte en mi casa. Hay una habitación que está libre y…
-        No, Yoochun…Eso empeoraría todo, mi madre sabe que estoy aquí y se siente segura. La madre de Jaejoong siempre ha sido muy amable con nosotros…


En ese instante, Yoochun abrazó a Junsu y le acarició un poco el cabello.


-        Todo va a pasar, el tiempo cura muchas heridas. Muy pronto nuestros padres van amar a su pequeña nieta.
-        Aún no sé si será niña…
-        Sería muy feliz si fuera una niña ¿Sabías que si deseas algo mucho siempre se cumple?
-        No lo sabía.
-        Desde ese día en la casa de té, deseé que fuera una niña.
-        Si es un chico, estaremos en serios problemas.
-        Si es un chico, espero que por lo menos sea como tú.

Entonces Junsu tembló. Ahí, justo en los brazos de ese Yoochun que le brindaba tanta seguridad.



~~~



-       Entonces… ¿te sientes a gusto?
-       Claro, Jaejoong siempre me cuida muchísimo.


Yunho tomó de la cintura a Jaejoong y lo sentó en sus piernas para darle un beso.


-       Por lo que sé, no solo él te cuida.
-       Ahh, lo dices por…
-       Por ….Yoochun, miren…Hablando del rey de Roma …–dijo Jaejoong soltando una pequeña risa-


Entonces, en ese instante Junsu sintió que su cuerpo temblaba por completo. Lo cierto era que Yoochun no lo había dejado solo, todos los días lo acompañaba a casa de Jaejoong y los fines de semana lo visitaba por lo menos para llevarle algo de comida.


-       Hola chicos.


En ese momento, el pelinegro se sentó a su lado y le regaló una sonrisa.


Esas con las que Junsu se enamoraba más.


-       Amor, creo que es hora de irnos. – Yunho habló divertido-
-       Sí, me parece que arruinamos su cita.
-       ¿Eh? Chicos, no sean ridículos, solo me acompañará a tu casa– Junsu dijo avergonzado-


Yoochun  había movido la cabeza en negación, para luego arrebatarle la mochila a Junsu.


-       Te dije que no cargaras tanto peso…
-       Lo sé, pero estoy llevando unos libros para estudiar en casa, hoy tuve clase con el señor Song.
-       Ya veo, ¿Ha sido un día malo?
-       He tenido mejores –Sonrió-
-       Evita hacer cualquier tipo de esfuerzo, si quieres que te ayude yo puedo hacerlo ¿Ok?
-       Está bien…


Y entonces Jaejoong se había derretido de amor soltando un gritillo algo escandaloso


Porque Yoochun era demasiado lindo con Junsu,


y ciertamente lucían adorables.



~~~



-       Traje esto para ti.


Junsu lució sorprendido cuando, en medio de su conversación en la habitación que Jaejoong le había brindado en su casa, Yoochun sacó un recipiente con comida.


-       No soy bueno en la cocina, pero mi hermano me recomendó este lugar.
-       ¿Tu hermano es vegetariano? – Junsu mencionó en tono divertido, al ver el patillo lleno de verduras-
-       En realidad…Él puede ser más carnívoro que un león.


El castaño había optado por soltar una risa y comer un poco de ese plato que lucía más como una enorme ensalada.


-       Gracias…


En ese instante, Yoochun había asentido para después ojear un poco ese libro de inglés que tenía al lado. Su presencia  era para ayudar al más pequeño con eso, ciertamente el embarazo no le había caído muy bien, y por ello había tenido que faltar y perder algunas clases importantes.


Felizmente estaba Yoochun.


Porque cuando Junsu le mencionó su problema con el inglés, Park no había tenido mejor idea que visitarlo solo para repasar un poco ese idioma que manejaba tan bien.


-       Junsu, no vas a tener problema con esto. Te juro que es lo más fácil del…


Entonces Yoochun tuvo que detenerse, porque se vio sorprendido por el movimiento brusco de Junsu. El pequeño había volado hacia el baño que tenía la habitación para caer frente al inodoro.


La ensalada de hace un rato estaba siendo devuelta.


Desafortunadamente, esta no había sido la primera vez que el pequeño había tenido que hacer lo mismo. Ciertamente, su embarazo había traído consigo varios síntomas molestos que apenas lo mantenían de pie. Y sí había pasado otras veces, cuando estaba solo o con Jaejoong, pero jamás al lado de Yoochun.


Eso estaba siendo además de doloroso, vergonzoso...


-       Junsu, tranquilo…


Sin embargo, él estuvo ahí para ayudarlo. Junsu se sintió algo mejor cuando Yoochun separó su cabello del rostro y le acarició la espalda.


Incluso hasta en esos momentos, él era tierno.


-       Yoochun, no tienes que ver esto.
-       Estoy aquí para ayudarte…a ti y al bebé.


Entonces Junsu abrió el grifo y se hidrató con el agua que se derraba frente a él.


-       Gracias.
-       No tienes de qué – Yoochun, había acariciado su espalda un poco más-.




~~~



-       Ya sabes, trata de actuar como una persona normal.


Yoohwan había rodado los ojos en señal de frustración, era la quinta vez que Yoochun había soltado un comentario así. Y es que toda la mañana había estado portándose extraño, comprando cosas innecesarias y  hasta bañando a Harang más de lo debido, para que según él, huela delicioso.


Yoochun estaba trastornado, su perro era posiblemente el de mejor olor de la calle.


-       Hyung, el que debería actuar normal eres tú.
-       ¿Qué?


Entonces Yoochun había detenido sus acciones tan solo para afinar su mirada hacia el menor de los Park, porque claro, Yoohwan no dejaba de decir tonterías como esa, y era un tonto porque si tan solo Junsu lo escuchaba podía incomodarlo.


-       Yoochun, solo vamos a conocer a Junsu…
-       ¿Y acaso eso no te parece importante?
-       Es importante, pero…No necesitas desesperarte así.


Yoohwan había asentido sonriendo, Yoochun por su parte, había tomado su celular para revisar la hora. A las 12:00, se supone que llegaría Junsu.


La madre de Yoochun esa tarde había cocinado delicioso y se había vestido tan bonita. A pesar de cómo se habían desarrollado los hechos, ella estaba dispuesta a darle una oportunidad a Junsu porque había escuchado por Yoochun, que el padre de Junsu prácticamente lo había echado de casa y eso le parecía tan lamentable que sintió pena por él y su futuro nieto o nieta.


Así que cuando pasó el tiempo y las aguas se calmaron un poco, fue ella misma quien le propuso a Yoochun esa reunión para que todos puedan conocerse.


Es por esa razón que Yoochun era un manojo de nervios.


Al igual que Junsu.


Que casi no había dormido en toda la noche pensando en que tal vez para la madre de Yoochun él no era tan bueno.


Porque Yoochun era casi perfecto y se merecía lo mejor.


-       ¿Seguro que luzco bien?


Jaejoong había asentido muy confiado, ciertamente esa mañana se sentía orgulloso de su trabajo porque vamos su amigo vestía precioso y lo creía capaz de enamorar hasta la suegra más amargada del mundo.


-       Si yo fuera mamá Park, te amaría.
-       Hyung…
-       Su, vamos tienes que tener una actitud positiva, de otra forma no lograrás nada.
-       Esto es solo una formalidad, me queda claro que entre Yoochun y yo no hay ni habrá nada, solo seremos los futuros padres de un bebé y es todo.


Entonces el ánimo de Junsu se vino abajo.


Porque él sabía la realidad de las cosas, pero a veces las olvidaba con la presencia tan cercana de Yoochun cada día.


-       Todo saldrá bien. Créeme.
-       Espero que tengas razón


Entonces sintieron que el taxi se detuvo frente a su casa, era el momento de ir y conocer a la familia Park.



~~~



Y la madre de Yoochun había quedado encantada


Porque Junsu le había parecido perfecto porque era educado, noble y hasta hermoso. Sin duda, Junsu había jugado un buen papel frente a la señora Park. Ella había dejado atrás las lágrimas e incluso le había regalado unas vitaminas para que llevara mejor su embarazo.


-       Oh!, muchas gracias. – Junsu habló sonriente y algo tímido -
-       Debes alimentarte bien, Yoochun debes ayudarlo siempre...No te olvides
-       Omma, ya sé…
-       Yoochun, no seas grosero. Gracias, seguro me harán mucho bien.


En ese instante, se acercó Yoohwan, quien tenía a Harang tomado por su correa.


-       Adiós cuñado, espero verte seguido por acá. –cuando Junsu escuchó eso se sonrojó mucho y por tal razón, Yoochun le dio un leve empujón a su hermano-
-       Seguro, espero visitarlos pronto.


Cuando terminó de hablar, Harang ladró a modo de respuesta.


-       ¿Quieres acompañarnos? Hoy te has portado muy bien…


Ese había sido Yoochun, quien se había agachado un poco para acariciar a su mascota. Harang solía portarse bien con las personas que se sentía a gusto.


Y claro que Junsu le había encantado.


Porque cuando llegó a su casa, el menor tenía obsequios para todos.


Incluso para él había llevado esa comida deliciosa.


Harang era un perro muy listo. Y Junsu se lo supo ganar. Por eso, para él no era una molestia moverle la cola y lamer la mano que lo acariciaba.


-       ¿A dónde vamos?


Entonces, Junsu se agachó para estar igual que Yoochun y acariciar a Harang.


Sin embargo, gracias a esa acción tuvo a Yoochun tan cerca, que desvió la mirada.


Los nervios podían matarlo en ese momento.


-       Pensé que sería buena idea pasear un rato. Hay un parque cerca de aquí…A Harang le gusta ir ¿Verdad amigo?


Entonces el can ladró alegre.

Junsu solo pudo asentir y sonreír un poco. Ese día estaba resultado increíble.




~~~


Aquel, no había sido un día muy bueno para Yoochun.


Su madre se había enfadado por haber olvidado la comida para Junsu, el autobús lo había dejado y había llegado tarde a clases. Además de que claro, su maqueta había quedado arruinado gracias a la maratón que había hecho por la mañana.


Yoochun estaba furioso porque la señora Lei no había entendido su desgracia y lo había reprobado.


Todo estaba mal.


Incluso, cuando sonó su celular y recibió esa dichosa imagen de Yunho, seguida de la siguiente frase que ciertamente lo puso de peor humor.


“No eres el único que está interesado, no seas tonto”


Y cómo no iba a molestarse. Si en esa foto estaba Junsu, comiendo muy contento, al lado del insoportable de Changmin.


Sí, ese tipo que siempre buscaba problemas y quería quitarle todo lo que era suyo.


O bueno, al menos eso creía él. 

miércoles, 27 de enero de 2016

Always I

Capítulo 1: Because of you



- Mi mamá me va a descubrir.

Jaejoong nuevamente se había golpeado levemente la cabeza, en señal de fastidio, cuando escuchó a Junsu decir eso.


Sí, él sabía que su amigo era bastante tranquilo y que odiaba desobedecer a sus padres, pero sabía también que esta era una oportunidad única, que su plan no podía fallar.


- Todo está perfectamente calculado, Junsu, deja de quejarte que solo aumentas mis ganas de arrojarte del auto e irme solo a la fiesta.

- ¿Por qué no lo haces? Yo me sentiría mucho mejor.

- No lo hago en nombre del amor.

- Hyung…


Y Junsu sabía que esa era una locura, que estuvo mal mentirle a sus padres para escaparse a esa fiesta de los de 7 ciclo, que estaba mal ponerse esa ropa reveladora que solo ajustaba su trasero y que casi no lo dejaba respirar. Junsu sabía que otro de los planes de Jaejoong no iba a resultar. 


Porque Junsu era consciente que a pesar de haber pasado horas arreglándose, él no lo iba a notar.


Como siempre.


- No te desanimes antes de tiempo, Junsu.

- Hyung, ya sé que solo quieres ayudar y te lo agradezco, pero no creo que esto resulte.

- ¡Qué poca fe me tienes!

- Perdón, pero tus últimas ideas han sido un fiasco.

- Junsu, esa no es la actitud que tienes que tener esta noche.

- Yoochun nunca me ha hecho caso hyung, él siempre me ve como el niño pequeño de 2 ciclo que le cae bien y listo. No tengo idea de dónde sacas que él pueda corresponderme.

- Yunho también es de 7 ciclo y somos novios.

- No te pongas de ejemplo, por favor. Yunho se enamoró de ti desde que te vio, en cambio Yoochun jamás ha volteado a verme más que un amigo.

- Hoy será distinto, mírate estás perfecto –sonrió- . El idiota de Yoochun siempre te ha visto vestido con tu ropa sosa, esta noche luces radiante, seguramente caerá a tus pies.


Entonces Junsu  guardó silencio porque ya estaba exhausto de discutir con el terco de su mejor amigo y quiso pensar en que Jaejoong podría tener razón además de que ya estaba llegando al lugar, así que tenía que hacer lo mejor posible.


Ese, de todas formas, sería su último intento.






~~~






Yoochun tenía el ánimo por el suelo, no entendía cómo es que él  había ido a parar ahí.


Es que sí, no nos vamos a hacer los tontos. Park amaba salir de fiesta cada que podía, pero ciertamente esa semana había sido bastante complicada: Había reprobado un examen importante, su hermano pequeño había caído enfermo de apendicitis y para colmo de males había roto con su novia de EEUU.


Y es que no era que estuviera deprimido o algo por estilo porque había encontrado una solución para todo: el examen sería promediado con otras notas, así que de todas formas aprobaría el curso; a su hermano pequeño ya lo habían operado y estaba recuperándose; y a la novia, pues si bien al inicio la relación iba muy bien, la distancia había matado la ilusión hace mucho así que no le había costado dejarla ir.


Sin embargo, seguían siendo muchas cosas y se sentía tan cansado.


Así que cuando creyó que por fin pudo tener un poco de paz y tranquilidad, llegó Yunho a sorprenderlo con esa fiesta en casa de Changmin.


- Cambia de cara –Yunho le alcanzó una cerveza y se colocó a su lado- la fiesta está buena.

- Solo estoy algo cansado, Yunho. Creo que fue un error haber venido.

- ¿Sigues mal por Laurence?


Yunho sintió que saber eso sería importante porque si Yoochun aún tenía sentimientos por su ex lo mejor era terminar todo ahí y no crear ilusiones en el pobre Junsu que le caía tan bien.


- No puedo negar que la extraño, pero desde hace mucho tiempo ya la dejé de querer. Una relación a distancia no funciona.

- Me alegra escucharlo.

- ¿Te alegra que no haya funcionado mi última relación, mejor amigo? –Yoochun sonrió, supo que Yunho no se refería a eso, pero quiso bromear-

- Perdón, que me alegra que no estés sufriendo. De todas formas hiciste lo correcto…Además, creo que esta noche es una gran oportunidad de que puedas abrir los ojos para alguien más cuando estuviste con Laurence fuiste la persona más fiel del mundo…

- Estaba enamorado…


Entonces Yunho también destapó la lata que traía en la mano y bebió algo de ese líquido amargo.


- Ya sé, pero ahora me dices que no, así que, esta noche abre bien los ojos…

- ¿Por qué no viniste con Jaejoong? ¿pelearon? –Yoochun probó otro trago de cerveza, la sentía realmente refrescante en su cuerpo-

- Para nada, solo que mi mejor amigo está pasando por momentos difíciles, así que tengo que cuidarlo del suicidio.

- Claro, Jung Yunho, tu historia es tan creíble.


Yunho había soltado una risa, cuando sonó su celular y leyó el mensaje de parte de Jaejoong.


- Ok, lo cierto es que Jaejoong decidió venir por su cuenta porque vendría con un amigo que necesita divertirse y justamente, acaba de decirme que ya está aquí, acompáñame a buscarlos, este lugar es muy grande.


El pelinegro no tuvo opción si quiera a reclamar, pues Yunho lo había empujado con él hacia la entrada de la fiesta para buscar a ese par de chicos desesperadamente. Yoochun no traía sus lentes puestos así que cuando avanzó por la gente, tuvo que confiar en su equilibrio para no golpear a nadie y no saludar a nadie que no sea Jaejoong y ese amigo del que le había hablado Yunho.


- Oh! Mira, ahí están…


Y Jaejoong había sonreído porque Yunho sabía hacer tan bien su trabajo.


Porque en un par de minutos, Yoochun había sido empujado “sin intención” a ese Junsu que lucía tan bien con esa ropa sexy y ese maquillaje que solo había resaltado sus labios bonitos y sus ojos inocentes.


Y cuando Yoochun intentó disculparse por haber chocado con él, lo vio.


Tan precioso como ninguno en la fiesta.


Y Junsu casi se desmayó cuando él tocó su cintura para evitar que se cayera. Era la primera vez que lo tenía tan cerca.


- ¿Te encuentras bien? Discúlpame, casi no te vi.


Su voz


Él podía verse bien con esa ropa y maquillaje, pero Junsu era consciente de que no podía existir algo más sexy que escuchar la voz de Park Yoochun así de cerca.


- Es…Está, to...todo bien. No te preocupes.


Entonces fue momento de Yunho para toser y arruinar el momento, según Jaejoong. De todas formas, no podían pasarse toda la noche así abrazados ¿o sí?


- Fue por eso, que rápidamente se separaron y Junsu prácticamente corrió hacia el lado de Jaejoong tratando de ocultar su rostro porque con ese encuentro tan accidentado, a él le daba hasta vergüenza verlo a la cara.


- ¡Qué bueno que ya llegaron! La fiesta está increíble –dijo Yunho dándole un beso a su novio y susurrándole lo hermoso que se veía esa noche-

- Eso es bueno, hoy necesito olvidar los horribles exámenes finales –Jaejoong le sonrió correspondiéndole el beso para luego buscar con la mirada al pelinegro–Hola Yoochun ¿Cómo estás?

- Bien, perdón por mi llegada abrupta, solo que tienes un novio que le encanta empujar a las personas.

- No creo que ese haya sido un problema, yo veo muy bien a Junsu.

- ¿Junsu?

- Hola…


Fue entonces que Yoochun sí que se había mostrado sorprendido porque jamás se le hubiera cruzado por la mente pensar en que el niño bonito de Junsu se podría transformar en esa bomba sexy.


- Wow Junsu ¿eras tú? –Yunho fingió- hoy estás irreconocible…Luces genial ¿No lo crees, Yoochun?


En ese momento Junsu por fin levantó el rostro y lo observó quieto, esperando una respuesta, pensando que podía ocurrir el milagro, que por fin lo viera con otros ojos.


- Sí, hoy luces impresionante.

- Gra..Gracias…


Y eso había sido suficiente para que Jaejoong los convenciera a todos de ir ya a la fiesta porque ahí era donde su plan debía seguir yendo de maravilla. Así que, en poco tiempo atravesaron el gentío que estaba justo en la entrada para adentrarse y buscar un lugar cerca al DJ.


- Chicos, vamos a bailar –había dicho Jaejoong jalando a su novio que no opuso resistencia alguna-

- Vayan a divertirse, esa canción no me gusta ¿Esperamos una mejor?

- Cla..Claro –Y Junsu se prometió no lucir tan emocionado porque el amor de su vida  casi lo estaba invitando a bailar y eso parecía como un sueño-

- Bien chicos, nosotros sí que tenemos energía para todas las canciones de esta noche.


Eso había sido lo último dicho por Jaejoong. Fue entonces que los vieron alejarse abrazados y besándose apasionadamente al centro de la pista.  Yoochun, en ese instante, había abierto otra lata de cerveza y se la había entregado a Junsu para intentar iniciar una conversación.


- No pensé que te gustaran las fiestas.

- No me gustan, fue hyung que casi me obligó –dijo aceptando la cerveza por no quedar mal, él odiaba beber alcohol, pero esa noche necesitaba ser otro para gustarle a Yoochun.-

- Me alegra no ser el único…

- ¿También te obligaron a venir? –Junsu se sintió culpable, sabía que eso era parte del plan macabro, ahora Yoochun estaba pasando una noche fatal gracias a él-

-  Yunho en mi caso, pero no te preocupes, me parece que no lo hacen con mala intención, ellos solo quieren ayudar…–sonrió-…Junsu, casi no pude reconocerte.

- Sí, ya sé, siempre visto mal y…

- No lo digo por eso –lo interrumpió-, solo que hoy luces… ¿sexy?  Y tú eres más del estilo… lindo


Diciendo eso le sonrió para tomar un poco más de cerveza porque esa noche estaba resultado mejor de lo que esperaba. Así que sin esperar que sonara una canción que sea realmente de su gusto en particular, invitó a ese chico a bailar.


Y esa seguramente había sido una de las mejores decisiones de la semana porque Junsu era fantástico moviéndose de un lado para el otro, meneando su cuerpo con pasos envolventes y sexys, mientras que Yoochun, ya para ese entonces con su sexta lata en la mano, no se quedaba atrás envolviendo su cuerpo y siguiendo el ritmo que ofrecía cada canción.


Habían pasado mucho tiempo así. Al final, habían resultado ellos los de la energía inalcanzable…


-  Yunho, Junsu es intolerable al alcohol y esa es otra lata. Desde aquí puedo verlo ebrio.

- Déjalos, al parecer hoy tu plan sí ha funcionado. Yoochun luce muy interesado.

- ¿Tú crees?

-  Amor, no lo ha soltado en toda la noche.
  
Y eso había sido cierto, Yoochun no había soltado para nada a Junsu esa noche porque incluso cuando regresaban a la mesa para brindar con sus amigos, Yoochun colocaba su cuerpo tras Junsu para protegerlo del montón de gente y para que nadie lo tocara de manera inapropiada.


Estar en esa fiesta había sido tan divertido que hasta se había olvidado  de llamar a su madre para saber la salud de su hermanito. Es que el tiempo había pasado volando, la música cada vez era más prendida y podía sentir el alcohol recorrer todo su organismo.


Junsu, por su parte, se reía de todo y había iniciado a caminar extraño. Yoochun, cuando lo notó, solo pudo tomarlo de la cintura y acercarlo a esa silla para estabilizarlo un poco.


- Junsu ¿estás borracho? –entonces Yoochun sonrió cuando pudo reconocer a ese niño que se había embriagado con solo tres latas de cerveza. 

- Para nada…Chun..va..mos a seguir bailando – Y Yoochun no hizo más que reír un poco al tratar de controlarlo pues Junsu en su intento por levantarse había resbalado un poco-

- ¿Qué te parece si vamos mejor por Jaejoong? Puedo llevarlos a sus casas.

- NOOOO, mi madre, mi madre… no puede saber…que… que estoy aquí.

- ¿Te escapaste? – Yoochun había tratado de peinar el cabello del menor para dejarlo hablar más claramente-

- Le..le…dije que so..solo iría a ver películas …a casa de Jaejoong.


Yoochun no pudo reprimir una sonrisa porque verlo así de preocupado por solo haber dicho una mentira le pareció tan adorable que era imposible no rendirse ante eso. Fue por esa razón que también decidió que ya era momento que ese chico descansara en casa, así que pidiéndole que no se moviera de ahí por nada del mundo se dispuso a buscar al par de chicos que seguramente estarían bailando. 


Y cuando por fin llegó a ellos se encontró con una figura repetida. Resulta que extrañamente Jaejoong también estaba ebrio al punto de no poder ni estar de pie, eso le pareció tan extraño a Yoochun porque él había jurado ver al rubio en perfecto estado hace solo unos minutos.


- ¿y ahora qué vamos hacer? Yunho, ese chico casi no puede caminar.

- No sé Yoochun, mira, no podemos llevarlos así a casa de Jaejoong, su padre me matará.

- Idiota ¿no pensaste en eso antes?

- Hace un par de horas Jaejoong llamó a su madre diciendo que se quedaría en casa de un amigo, así que lo llevaré a mi casa.

- Bien, entonces ahí también llevaré a Junsu.

- Noooo –Y Yunho casi gritó porque Jaejoong le había dicho que debía ayudar, que su parte era hacer que Junsu y Yoochun durmieran bajo el mismo techo-  mira, tú sabes que en mi casa hay mucha gente, no creo que tengan problema en aceptar a una persona, pero si son dos mi madre dará el grito en el cielo ¿Por qué no se queda Junsu en tu casa?

- ¿Estás loco?

- Yoochun, en tu casa no hay nadie, sé que tu madre está pasando la noche en el hospital para cuidar a tu hermano. Vamos, no creo que se den cuenta que Junsu estuvo ahí.

- Yunho, yo casi no conozco a Junsu. –dijo tocándose el cabello en señal de frustración-

- Ya sé, pero es una emergencia. Por favor…

Entonces Yoochun pensó que era un idiota por nunca poder decirle que no a Yunho.


De pronto se vio junto al castaño en el asiento trasero del taxi, llevándolo a su casa. Eso estaba mal, muy mal, si su madre supiera que estaba metiendo gente ebria a la casa mientras ella se pasaba la noche en el hospital estaría furiosa, pero es que tampoco podía dejar al pequeño solo.


Y Junsu se sintió un verdadero tonto porque el plan decía que él se haría el borracho para lograr que Yoochun lo cuidara, pero eso había resultado demasiado bien porque de verdad por un momento se sintió mareado y con una sobre energía única que lo hacía hablar raro.


De todas formas él nunca perdió el sentido.


Fue consciente cuando un Yoochun preocupado regresó de hablar con sus amigos y agachándose a su altura le habló con sumo cuidado, explicándole lo que harían esa noche. Le pareció tan lindo que le advierta que no se asustara, prometiéndole que mañana estaría con su madre y que ella nunca se daría cuenta de su mentira piadosa.


Fue consciente también de que Yoochun le preguntaba constantemente si estaba bien, seguramente preocupado. Rayos, era todo un caballero.


Y cuando llegaron  a su casa Junsu ya se había sentido algo mejor porque lejos de la música y del olor a cigarro, su cabeza había parado un poco de girar, lo raro de todo eso era que ahora el que estaba como loco era su pobre corazón porque Yoochun lo había tomado de la mano para llevarlo a su habitación, esa que era tan ordenada y que olía muy bien.


- Junsu ¿te sientes mejor? Puedo hacer un poco de café si lo deseas.

- Noo, Yoochun, yo…Me siento mejor. Perdón por hacerte esto, no pensé…

- No es nada – lo interrumpió-, puedes cambiarte si quieres, mira… -Yoochun había sacado de uno de sus cajones una pijama que casi no usaba para dársela- cuando estés listo bajas para tomar un poco de café, te hará bien.

- Muchas, muchas gracias…


Después de eso Yoochun había sonreído y cerrado la puerta.


Luego de unos minutos Yoochun ya estaba sirviendo el café que seguramente le haría bien a él también, pues totalmente sobrio no estaba, así que en la espera de Junsu también buscó un poco de comida en el refrigerador.


- ¿Puedo...Puedo ayudar?

- No..yo…

Y cuando Yoochun cerró la puerta del refrigerador decepcionado por no encontrar algo de su gusto, se vio frente a esa imagen tierna de ese chico con la cara limpia y la pijama notablemente más grande para su cuerpo.


- La..lamento ser una molestia –Junsu intentó remangarse un poco esas mangas que le quedaban tan grandes para verse, según él, menos tonto.

- No te preocupes. –y se escuchaba mal, pero eso chico lo había puesto tanto esa noche, así con ese cuerpo sexy y esa carita bonita que ya no podía soportarlo más-

- Gracias Yoochunnie –sonrió-

Y eso había sido todo.


Yoochun sabía que estaba mal, que probablemente ese chico nunca había siquiera besado a alguien más, pero él se había contenido toda la noche.  Junsu  lo mató primero con su sensualidad y ahora con su ternura. En ese instante, Park sintió que el efecto del alcohol que traía en la sangre le había ganado a la cordura que había conservado.


Fue entonces que lo tomó de la cintura y lo besó tan apasionadamente que Junsu se quedó sin aire.


- Yoo..Yoochun – casi había gemido y el pelinegro se volvió como loco con lo sensual que su nombre se había escuchado-

Así fue como todo había iniciado.

Después de eso vinieron más besos.


Hasta que llegaron a la habitación de Yoochun, en donde disfrutándose Junsu tuvo su primera vez.





~~~





- Ese Yoochun es un idiota…

- Ya sé –Junsu estaba recostado en las piernas de su amigo mientras este le acariciaba el cabello-

- Su, si quieres puedo hablar con Yunho y decirle que…

- Nooo, Jaejoong. No quisiera que Yunho y tú intervengan. Ustedes ya han hecho bastante por mí. Es Yoochun el que no quiere nada conmigo.

- Pe…pero, ¿Cómo es posible? Se supone que ese día…

- Fue algo espontáneo, ambos estábamos borrachos y sucedió. Yo no le pedí que se quedara conmigo después de eso, yo sabía que alguien como él no podía fijarse en mí; sin embargo, insistí…

- Junsu…

- No hay nada que reclamarle

- Han pasado ya tres semanas y ni siquiera ha vuelto a hablarte. Nadie dice que se casen o si quiera se hagan novios, pero…Por lo menos debería hablar contigo, verte…Junsu, ¿Ese idiota se dio cuenta de que él fue el primero?

- No sé, yo...supongo –

En ese momento Junsu sintió que una lágrima silenciosa había rodeado su mejilla. Yoochun no le había hablado para nada y se sentía como un tonto al pensar que después de esa noche todo podía ser diferente.


-  Imbécil, quiero matarlo.

-  No…Jaejoong…lo que


Entonces lo sintió


Junsu tuvo que dejar a Jaejoong para correr hacia el baño que felizmente estaba bastante cerca a devolver la poca comida que había ingerido aquel día. No pasó mucho tiempo para que Jaejoong estuviera a su lado muy preocupado.


Junsu siempre había gozado de buena  salud; sin embargo Jaejoong había notado que justamente esos días se le había visto diferente.


-  Junsu, debes ver a un doctor.

-  Hyung…

-  No es normal, Su.

-  Tengo miedo…


Y sí, ambos sabían qué podía ser.


Porque Junsu esos días había tenido además de las náuseas un resfrío sumado a dolores de cabeza, sueño excesivo y falta de apetito.  


-  Yo sé, – Jaejoong lo abrazó-  sin embargo tienes que hacerte la prueba…







~~~





Junsu había dado tantas vueltas en su cama pensado en lo que haría ahora.


Porque ese día su vida tendría que cambiar por completo.


Y quiso llorar un poco más porque sabía que había decepcionado a todos, que sus padres estarían molestos  por defraudar su confianza, que sus profesores de universidad lo verían con otros ojos porque eso hacían cada vez que pasaba, que muchos de sus amigos seguro se alejarían, que seguramente Yoochun lo culparía de todo.


Junsu sabía que todo eso pasaría; sin embargo, él se aferraba a su vientre, acariciándolo.


Porque si todos lo odiaban por tenerlo estaba bien. Él soportaría todo.


Junsu lo amaba, lo amaba tanto que estaba dispuesto a enfrentar al mundo entero si era posible para defender a ese pequeño ser.


Porque sí, esa tarde había visitado al doctor y este se lo había confirmado


 Tenía un embarazo de tres semanas.