Título: Begin (Precuela de One last cry)
Pareja: YooSu
Género: Romance, Slash
Extensión: Oneshot
~~~~
Casi no podía mantenerse de
pie debido al peso que traía encima; sin embargo, Junsu persistía en que podía
realizar el trabajo duro, levantando esas cajas con las donaciones del
extranjero que felizmente este año habían aumentado. Organizar la semana de la
conservación del medio ambiente no era una tarea sencilla, había que
recepcionar las donaciones, pensar en nuevas formas de crear nuevos fondos,
reunir grupos humanos para cumplir las tareas, difundir la idea del ahorro de
energía, etc. Sin embargo, Junsu era feliz ayudando.
No había un solo año en que él
no haya sido voluntario, y este no podía ser la excepción; no obstante, a pesar
de su notorio entusiasmo, era difícil convencer a los demás para que se unan a
la causa, para ser sinceros, a pocos les importaba: reciclar y vivir de una
forma más sana.
La buena noticia es que el
grupo era pequeño, pero unido y más si tenían a alguien como Junsu a la cabeza.
– ¡Muchachos! ¿Pueden escucharme? – Observaron
que Junsu hablaba con la ayuda de un megáfono que la propia dirección le había
proporcionado – Ya es un poco tarde, merecen un descanso. Gracias por asistir
hoy y los espero mañana nuevamente, no olviden que solo es por una semana ¡A
dar lo mejor!
Los jóvenes entusiastas
aplaudieron un poco, ese había sido el primer día y todo había salido muy bien.
Junsu traía una sonrisa
enorme, iba a disfrutar esa semana.
Su semana.
~~~~
– Bienvenido alumno Park, he
revisado su expediente y ya lo puedo ver brillando este año.
– Gracias.
Yoochun intentó mostrar una
risa falsa. Estaba seguro que ese director solo hablaba así porque era amigo de
su madre, incluso podía meter las manos al fuego de que realmente ni había
leído ese famoso expediente que solo relataba que él era un estudiante bastante
ordinario.
– Aquí hay muchas actividades
¿sabes? ¿Cuáles son tus preferencias? ¿Qué te gusta hacer?
– Pues, me gustan los
deportes, pero por el momento…
– Perfecto, mira, justo ahora
hay un grupo de jóvenes que están haciendo un proyecto ambiental muy
interesante y necesitan algunas manos más para todo ¿qué dices?
¿Qué parte de “me gustan los
deportes” no entendió? – Yoochun pensó–
– Yo, de verdad…
– Excelente, es bueno que te
integres Yoochun, ahí estarán tus compañeros, es el último año para todos, así
que toma este proyecto como una forma nueva de hacer amigos.
El joven notablemente estaba
disgustado, sabía que no era buena idea ir a ese lugar; sin embargo, no pudo
hacer otra cosa que asentir y fingir otra sonrisa.
Como lo había hecho desde que
llegó.
~~~~~
Y no había vuelta atrás,
estaba ahí para trabajar en el dichoso proyecto de salvación del planeta. No es
que odiara la idea, Yoochun sabía que lo que estaba por hacer era algo bueno
para el mundo y cosas así; no obstante, odiaba que sea por obligación.
Y veía mucho movimiento, los
jóvenes cargaban cosas, arreglaban la publicidad y corrían de un lado a otro.
Él se estaba arrepintiendo. Era absurdo permanecer ahí un segundo más, así que,
llamaría a su madre y buscaría la forma de que ella se disculpe con el director
en su nombre.
Es así como toma su mochila;
se la coloca en la espalda; camina una serie de pasos, lentos, con algo de
desánimo.
Hasta que escuchó su voz.
– ¿Tú eres el nuevo?
Yoochun cerró los ojos, había
sido descubierto, tomó una bocanada de aire para que su cerebro pueda recibir
algo de oxígeno rápido y pueda ser capaz de pensar en qué decir. Había que
encontrar la excusa perfecta para salir pronto, lentamente giró en sus tobillos
y lo vio.
A él y a su hermosa sonrisa.
– Yo…
Era precioso, tanto que podía
perderse en sus ojos y en su cuerpo perfecto.
– Gracias por venir a
ayudarnos.
El chico dejó las cajas en el
suelo, limpió sus manos dando algunos golpes en sus pantalones y luego extendió
una de ellas para darle la bienvenida al nuevo voluntario.
Yoochun pudo observarlo más.
Junsu tenía el cabello negro y
extremadamente liso, lo tenía algo largo, así que debía dividirlo en dos y
tener una raya al medio que lo hacía lucir realmente adorable. Su piel era tan
o más hermosa que la de una chica. También estaban esos labios que curvaban una
sonrisa blanca y pura, pero sin duda lo mejor eran sus ojos, esos que se hacían
más finos mientras más sonreían, esos que no tenían un color especial, ni una
forma especial; sin embargo, que radiaban luz, la suficiente como para encantar
a cualquiera.
Entonces Yoochun le respondió
el saludo feliz.
Con esa sonrisa que puso la
mente de Junsu en blanco
Porque eso pasaba siempre que
tenía enfrente a un chico atractivo
Y vamos que Yoochun lo era.
Era atractivo, muy, muy guapo.
Su rostro varonil, su cuerpo
mucho más desarrollado, su voz grave y atrayente.
Y también estaba el hecho de
que estaba ahí, como voluntario ¿Junsu podía pedir algo más?
– De nada, espero ayudar en
algo.
Y casi se pateó mentalmente
por ser un maldito hipócrita. Era consciente de que detestaba gastar su día
ahí; sin embargo, había actuado sin pensar.
– Cla..Claro que ayudarás,
aquí nos faltan manos – sonrió más – Puedes
llamarme Junsu.
– Yo soy Yoochun, Park
Yoochun.
Ambos se inclinaron levemente,
nerviosos, sin saber qué más decir.
Y cuando los segundos pasaron
y Yoochun había encontrado la pregunta perfecta para entablar una conversación
un tanto más amena, Junsu intervino.
– En el último salón está el
lugar de reciclaje, puedes ayudar a seleccionar los tipos de papel. Ha sido un
gusto, nos vemos luego Yoochun.
Fue así como Junsu
prácticamente huyó llevando las pesadas cajas, mientras que Yoochun apenas pudo
asentir para verlo desaparecer entre el disturbio que se había hecho presente
nuevamente.
Ese día Park Yoochun trabajó
feliz
Porque quizás haberse mudado
no había sido malo.
Porque quizás ser voluntario
había sido reconfortante.
Porque quizás ese día había
conocido al amor de su vida.
~~~~~
Junsu no quería hacer tres
viajes hacia el patio cuando, según él, podía cargar con todas las pancartas en
uno solo. Notablemente eso no era cierto, fue entonces que al caminar
abarrotado de cosas, uno de sus tobillos se dobló haciéndolo caer abruptamente.
– ¡Hey!
Yoochun ese día había estado
muy pendiente, buscando una oportunidad. La había encontrado
– Junsu, ¿Estás bien? ¿Te
duele algo?
– No…Bueno, sí, aquí un poco –
Junsu se tocó el tobillo.
– ¿aquí?
Yoochun lo tocó con un poco
más de fuerza y Junsu se quejó
– Lo siento, creo que debemos
ir a enfermería.
– No es para tanto, ya casi me
pasa.
El desánimo de Junsu no era
tanto por la caída, sino por el desastre que había ocasionado. Eso lo hizo
suspirar preocupado, los papeles que habían estado perfectamente seleccionados
ahora se encontraban mezclados.
– Si no es tu tobillo ¿Qué te ocurre?
– Lo he arruinado –suspiró nuevamente- eran
cajas que ya estaban con los papales organizados por tipos y ahora están todos
mezclados gracias a mí. –Yoochun sonrió desviando la mirada-
– ¿De qué te ríes? No es divertido.
– Perdón, pero no deberías
preocuparte por eso. Eso podemos arreglarlo.
Junsu se sonrojó, estaba
nuevamente así porque esa sonrisa en Yoochun había aparecido y diablos que se
ponía nervioso con solo tenerlo cerca.
– Gracias.
– No tienes que agradecerme,
empecemos por el papel blanco, verás…
Y trabajar juntos fue
agradable porque Yoochun era tan amable y caballero que hacía que Junsu
trabajara lo menos posible porque tenía mal el tobillo, pero el trabajo había
dejado de ser una carga para Yoochun porque Junsu le arreglaba el día con sus
ocurrencias y torpezas. Ambos no habían parado de hablar y gastarse algunas
bromas. Era increíble que su relación fuera tan buena en tan poco tiempo.
Era como si la química hubiera
traspasado sus libros para llegar a ellos.
~~~~~
Ser amigo de Junsu podía
resultar la cosa más fácil del mundo para cualquier persona porque no había
nadie más divertido, amable, comprensivo y con el corazón tan puro que él.
Después del proyecto ambiental
ambos habían fortalecido su amistad. Yoochun era bueno con el inglés y Junsu
podía ayudarlo con el curso de Historia, así que todas las tardes se reunían
para hacer tareas que siempre finalizaban en galletas y películas de comedia.
– Yoochun ah ¿cuándo vamos a
ver una película de terror?
– Nunca, no quiero que te
asustes.
Junsu rio atragantándose de
cierta forma con las galletas que tenía en la boca.
– Esas cosas nunca me dan
miedo, son geniales…Hoy hay que ver una.
– Que no, Junsu, no tienes que
hacerte el valiente ahora.
Yoochun colocó la película y
se sentó al lado del pequeño ignorando de forma categórica la sonrisa algo
burlona de su amigo.
– Yoochunnie miedoso.
– Dos cosas: no le tengo miedo
a las películas de terror y me encanta que me llames así.
Entonces Junsu prefirió tomar
una galleta para tratar de ocultar su nerviosismo
Y sus mejillas algo más rosas
que de costumbre.
~~~~~~
Los celos representan una de las emociones más
naturales o esenciales y al mismo tiempo, una de las más dañinas e incómodas porque
aparecen con el miedo de perder algo o
alguien.
Yoochun había entendido en su
completa dimensión lo que eran los celos cuando Siwon apareció en sus vidas, en
realidad, cuando apareció en la de Junsu.
Yoochun detestaba lo perfecto
que resultaba ser ese intruso.
Y también detestaba que aquel ser
perfecto haya puesto los ojos en Junsu, su Junsu.
Porque él no era estúpido,
había visto cómo lo miraba y cómo aprovechaba que estaban en el mismo equipo de
fútbol para que en las celebraciones de algún gol lo rodeara por la cintura y
lo pegara a su cuerpo.
Y Junsu jamás lo había
rechazado
Y eso siempre había dolido
Pero nada se comparó con aquel
día que había intentado cancelar una de sus citas de estudios para salir con
Siwon.
– ¿Qué dices?
– Que venía para decirte que
mejor dejamos la clase para mañana. Siwon me acaba de invitar a jugar unos
videojuegos ¿sabes? él tiene todos los últimos, mis favoritos.
– Pero el examen de inglés
está cerca ¿no crees que debemos estudiar?
– Aún faltan dos semanas.
Dejemos nuestras clases para mañana ¿qué te parece?
– De todas formas yo tengo
problemas con la tarea de Historia ¿Qué hay con eso?
– Eso no es tan difícil, si
quieres te puedo ayudar en la noche vía internet.
Y se quedó sin argumentos,
pues al fin y al cabo ellos solo eran amigos que fácilmente podían posponer su
tarde de estudios. Yoochun supo que no podía hacer nada frente a eso, además
Junsu tenía esa sonrisa resplandeciente que solo aparecía como cuando comían
galletas o como cuando iban caminando a casa después de estudiar. A Yoochun no
le quedó más remedio que asentir con poca energía.
– ¿Ocurre algo?
– No es nada, nos vemos
mañana.
– Bien.
Junsu no estaba muy convencido
de la respuesta de su amigo; sin embargo, sin otra opción, tomó la mochila que
hace unos minutos había dejado en el sofá de la habitación, caminó hasta tocar
la manija de la puerta y cuando se dispuso a girarla sintió unos brazos rodear
su cintura.
– Yoo…Yoo…chun
– No me digas que vas a
cambiar a mis galletas por unos videojuegos.
Yoochun le habló cerca y
esperó unos segundos para girarlo y decirle mirándolo a los ojos.
– No rompas mi corazón y
quédate.
Ese día Yoochun conoció los
celos,
Ese día Junsu conoció el amor.
~~~~
El pensar en lo que vendrá
después de terminar la secundaria es una inquietud de algunos jóvenes, el
futuro es incierto; sin embargo, el soñar para los seres humanos es siempre
inevitable y el solo hecho de pensar que todas esas ilusiones no se puedan
cumplir hace que más de uno tenga miedo.
Yoochun era uno de esos
jóvenes llenos de sueños.
Pero también lleno de
inseguridades.
– ¿Ocurre algo Yoochunnie? Hoy
estás muy callado.
– Su, dime ¿Cómo te ves en
unos 10 años? – Junsu sonrió y se acomodó la mochila que cargaba en la espalda.
– ¿Cómo me veo? Supongo que
feliz.
– ¿Feliz? ¿Solo eso?
– Junsu volvió a sonreír – No
es como si la felicidad sea algo que todos puedan tener, es por eso que quiero
ser feliz. No importa cómo, yo solo quiero estar satisfecho conmigo mismo y por
supuesto quiero hacer feliz a los demás.
– Pero, ¿no tienes sueños?
Algo como: tener una profesión, viajar por el mundo, tener una familia…No lo
sé.
– Por supuesto que sueño con
todo eso y más; sin embargo, no tengo una esfera de cristal para ver mi futuro.
Así que prefiero ser paciente. Quiero vivir haciendo lo que me guste y con
quien me guste.
Yoochun miró el perfil de
Junsu y sonrió.
– ¿Siempre tienes que ser así?
– ¿Así? ¿Cómo?
– Así de resplandeciente.
– Tonto, es el sol que ilumina
mi rostro. – Junsu se cubrió algo avergonzado–
– No hablaba de eso.
– ¿Entonces?
– Resplandeciente, algo así como…lindo.
~~~~
– ¡Que le gustas! Vamos que no
he tenido que preguntárselo a Jaejoong para darme cuenta, así como tampoco he
necesitado preguntártelo a ti. Par de bobos sin capacidad de ocultar sus
sentimientos.
– De todas formas está Siwon
y…
– Por eso mismo tienes que
decírselo.
– No sé.
– Que sea en la fiesta de
Jaejoong
– ¿Y si no quiere nada
conmigo?
Yunho estaba perdiendo la
paciencia mientras hablaba con Yoochun por el móvil.
– Velo de esta forma mi
querido amigo, si no se lo dices pronto, vendrá otro y te lo quitará. Puede ser
Siwon o cualquiera, después de todo, Junsu es un chico del que cualquiera se
podría enamorar.
– ¡Lo sé! Lo he sabido desde
que lo vi.
– ¿Entonces? No tienes nada
que pensar. Yoochun haz lo que tengas que hacer ¿Bien? Te deseo suerte.
Yoochun ya había colgado la
llamada cuando sintió unas manos cubrir sus ojos.
– Eres Jaejoong.
– ¿Cómo que Jaejoong?
Junsu había borrado su sonrisa
y lo había enfrentado.
– ¡Junsu! Con que eras tú…
– No puedo creer que no
reconozcas mis manos.
– Yo tampoco, ¿debería
tomarlas más seguido?
Junsu giró sonriendo, había
descubierto que era una broma.
– ¿Sabes que bromeo no? –
Yoochun rodeó su hombro –
– Sonó real, después de todo,
Jaejoong luce algo así como tu mejor amigo.
– ¿Jaejoong? pero él y Yunho
siempre andan sobreprotegiéndote. Tú eres el favorito de todos.
– No tengo la culpa que todos
me quieran.
– ¿Lo ves?
Ambos rieron y caminaron un
poco más.
– Supongo que ya sabes de la
fiesta de Jaejoong, ¿paso por ti mañana?
– ¿Irás? –Los ojos de Junsu
brillaron –.
– Solo si vas conmigo.
Junsu sujetó su mochila un
poco más, Yoochun tenía la facultad de ponerlo nervioso con un solo comentario.
– Iré.
~~~~
Eran aproximadamente las once
y sus piernas casi temblaban debido al
frío; sin embargo, cuando Junsu apareció, la temperatura volvió a todo su cuerpo.
Porque casi no pudo
reconocerlo.
Pantalón oscuro, camiseta
negra, accesorios dorados, cabello algo despeinado y ojos delineados. Junsu
ciertamente parecía alguien diferente.
– ¿Junsu?
– ¿Es raro verdad? Le dije a
Jaejoong que estaba mal usar eso, pero
él insistió en que…
Junsu parecía avergonzado
porque era consciente de que estaba exponiendo mucha piel con esa camiseta,
pero se había convertido en la única opción.
– Luces increíble…
Yoochun se había quedado sin
aliento.
– Gra…Gracias, ¿nos vamos?
– Claro.
Entonces ambos partieron a la
fiesta de su amigo. Al llegar, se dieron cuenta que habían muchos invitados, la
música sonaba bien y el ambiente era preciso para divertirse. Lo único que no
le había gustado a Yoochun eran las miradas que todos le habían puesto a Junsu
desde que llegó, es que parecía que muchos se lo devoraban. Así que, por esa
razón, optó por tomarlo del hombro y caminar de esa forma para, según él,
protegerlo.
– ¡Hey! ¡Llegaron! – Jaejoong
los tomó por sorpresa–. Casi no te
reconocí, Junsu , ¡qué bueno me hiciste caso! Yoochun, ¿dime si no se ve
genial?
– Hyung…-Junsu trató de
ocultar su rostro avergonzado–
– Ya le he dicho que se ve
excelente.
– Tu fiesta resultó ser un
éxito – Junsu trató de cambiar de tema –
– Sí, la verdad es que ya lo
necesitábamos después de esos horribles exámenes.
Los tres chicos habían apenas
iniciado su conversación cuando llegó Yunho quien tomó por la cintura a
Jaejoong y le dio un beso en la mejilla.
Jaejoong giró un poco solo para acariciar y ver su rostro feliz. Esa
escenita causó que los otros dos chicos se miraran algo tímidos.
– ¿Qué es lo que hacen aquí
conversando? Vamos a bailar.
Fue ahí cuando Yunho con más
besos llevó a Jaejoong al centro de la pista, mientras tanto, Yoochun y Junsu
se quedaron nuevamente solos. Hasta que Yoochun tomó una de las manos de Junsu
y entrelazó sus dedos con los suyos.
– ¿Bailamos?
Junsu sonrió nervioso,
eso era algo que había esperado desde
hace mucho, así que solo atinó a asentir moviendo la cabeza. Eso bastó para que
Yoocchun lo dirija hacia la pista y baile pegado a él. Todo se tornó mejor
cuando empezó esa música un poco más sexy, la cual, hizo que Junsu se moviera
de esa forma que casi volvió loco a Yoochun.
Ambos se la habían pasado
juntos casi toda la noche, Yoochun y su cuerpo joven aún no estaban acostumbrados
a beber tanto, así que, solo unas copas habían sido necesarias para que ya
sintiera los estragos del alcohol.
Y eso lo convertía en alguien
más propenso a Junsu, pues ahora era mucho más fácil decidirse a hablarle,
tocarlo o quizás besarlo.
Porque Junsu le gustaba mucho
y ya no podía soportar controlarse, pero cuando ya había decidido invitarle a
bailar una vez más para robarle un beso y decirle eso que tanto ansiaba.
Lo vio
Era Siwon que estaba a unos
pocos metros, el cual, no había dejado de observarlo.
Y se acercó, a pesar de que
Yoochun lo tenía de esa forma sujeto a él.
– Hola Junsu, no sabía que
bailabas tan bien ¿Qué dices si ahora lo haces conmigo?
– Yo…
– Vamos…
Lo vio tomar su mano de esa
forma tan posesiva que ya podía sentir sus manos hacer puños. Estaba por
intervenir; sin embargo, sus acciones de detuvieron frenéticamente cuando lo
escuchó.
– Bien
¿De verdad quiere irse con él? Yoochun lo soltó molesto, sin decir
nada, se dirigió a la mesa a tomar un poco de más de esa cerveza que ya no
sentía amarga.
Durante toda la canción Junsu
no había podido evitar buscar con la mirada a
Yoochun ¿Acaso lo he arruinado?
pensaba, así que, se sentía fatal. Por otro lado, Yoochun tampoco había podido
dejar de verlos, pues sabía que Siwon no iba a desperdiciar esa oportunidad.
Y odió tener razón en momentos
como esos
Pues vio su mano posada en ese
lugar que había sido suyo solo hace unos minutos.
Yoochun estaba furioso.
La canción había terminado, entonces
Junsu fue hacia él, preocupado, Yoochun no acostumbraba a mirarlo de esa forma
como lo había hecho en toda la canción, así que sabía que algo no estaba bien.
– Yoochun…
– Dime –tomó un poco de más
cerveza–
– ¿No quieres volver a bailar
conmigo?
– ¿Tú quieres bailar conmigo?
–Sonrió sarcástico – ¿no te has dado cuenta que tienes a una tira de hombres y
mujeres que esperan por ti ahí? ¿Por qué bailar conmigo?
– Quiero bailar contigo…
– De pronto se me han ido las
ganas, Junsu, mejor baila con otro o con el mismo Siwon que seguro quiere
tocarte así nuevamente. Veo que no te molesta para nada. Lo que es yo, ya me
voy.
– Lo siento, no pensé que te
molestaría, escúchame
Yoochun ya había caminado
hacia el jardín, necesitaba irse por lo menos de ahí.
– Me voy a casa, sigue
divirtiéndote
– ¿Por qué actúas así?
– ¿De verdad no entiendes?
El mayor sintió que unas
lágrimas salieron de sus ojos, así que respiró y se las secó rápidamente. Era
momento de decírselo o iba a morir con todo eso que traía adentro.
– Ya sé que no debería, que
todo esto que estoy haciendo es totalmente inmaduro, pero no puedo quedarme
aquí observando cómo te diviertes con otros. Yo estoy enamorado de ti, tanto
que, tu imagen aparece en todo momento en mi vida, cuando despierto, cuando
tengo tareas importantes que hacer, cuando estoy en casa, cuando duermo. Eres
exasperante ¿Lo sabías? Estás todo el tiempo en mi mente.
– Yoochun…
– Y es horrible cuando estás
con otros, cuando los ves a ellos como solo quiero que me veas a mí. A nadie le
gusta sufrir, es por eso que me voy.
Junsu se acercó, tomó su
rostro y le limpió esas lágrimas que ya estaban cayendo más rebeldes.
– ¿Crees que hoy luzco bien?
– ¿Notaste cómo me quedé sin
habla cuando te vi?
– ¿No adivinas que lo hice por
ti? Tú me gustas mucho también.
Yoochun lo observó
sorprendido, tocando su mano que posaba en su rostro lloroso.
– No eres el único que tiene
derecho enamorarse Park Yoochun.
– ¿Hablas en serio?
Entonces Junsu solo pudo
sonreír cuando Yoochun lo abrazó de esa forma, apoyando su cabeza en su hombro
delicado.
Y Fue hermoso cuando tomó sus
dos manos, unió sus frentes y cerraron sus ojos para darse ese primer beso que
había sido algo torpe debido a la falta de experiencia, pero que, después de
todo, había sabido tan bien porque Junsu era delicioso en todo sentido.
– ¿Por qué demoraste tanto? –
Junsu sonrió dejó de tocar sus manos para rodearlo por la cintura y apoyar su
cabeza en su pecho.
– Porque cada que te veía mi
mente se ponía en blanco.
Yoochun acarició su cabello y
le dio besos cerca de su cuello descubierto.
– Me gustas demasiado, desde
que te vi. Incluso hiciste que dejara de lado mi plan de huida del
voluntariado.
Entonces los ojos de Junsu se
abrieron tanto que le hizo reír
Así que lo besó nuevamente
Porque desde ese día había
jurado hacerlo feliz
Para siempre.
~~~~
FIN
NOTA DEL AUTOR:
Sé que me demoré al publicar la
precuela, pero más vale tarde que nunca. Espero sea de su agrado y lo
manifiesten en los comentarios. Quisiera escribir más, así que, he creado una
cuenta de Facebook llamada “Fanfics Amariliis” si desean pueden pasarse por ahí.
Gracias por leer.

Encontré one last cry en lala y no pare de buscar hasta encontrar la precuela;;;;
ResponderEliminarescribes muy bonito ojala pronto subas mas historias