Capítulo 3: Quédate a mi lado
Era extraño para Junsu no recibir una llamada o un
mensaje de parte de Siwon en todo el día. A decir verdad, Siwon era el novio
perfecto. Siempre cuidando de él y diciéndole cuánto lo amaba.
Junsu pensó que fue una bendición haberlo conocido
Porque gracias a él se había sentido amado como hacía
tiempo no lo sentía.
Por eso, le resultó raro que esa semana última Siwon no
lo visitara tan seguido. Para ser honestos, Junsu había aprendido a quererlo.
Con esos casi ocho meses de embarazo Junsu había conocido más a esa persona y
lo extrañaba cuando no estaba.
Sus amigos habían notado eso.
Y Yoochun también.
Sin embargo, nadie se había rendido
Y entiéndase por nadie a Yunho, Jaejoong
y hasta el recién llegado del extranjero Changmin que preparaban esas
reuniones absurdas con el fin de reunirlos a ambos.
Pero Junsu no había cedido
Porque estaba comprometido
Ilusionado.
Casi enamorado.
Porque no dejaba de contar lo fabuloso que era con él
provocando así un ambiente tenso, pues Yoochun se veía atrapando sin saber qué
hacer para recuperar a su esposo.
– Es extraño que
no llame, hoy quedamos en ir a comprar la cuna para la bebé.
Y sí, Yoochun siempre había tenido razón, su primera hija
sería mujer.
– Extraño, ¿Crees
que se le haya olvidado? – preguntó Changmin-
– Imposible,
hablamos en la mañana y todo estaba bien. Creo que pasaré por su casa antes de
ir a las tiendas.
Junsu se levantó sofá donde había estado todo el tiempo
para dirigirse a la puerta. Fue ahí cuando sintió la mano de Yoochun tomar la
suya, Junsu se sorprendió por ello y la soltó con algo de miedo.
– Disculpa, pensé
que podía llevarte.
– Iré a comprar
la cuna con Siwon…
– Lo sé, solo que
pensé que podía llevarte a su casa, queda cerca de la mía y pues no está bien
que estés andando solo por ahí en tu estado.
A Junsu no le quedó más remedio cuando Changmin
prácticamente los echó de casa y le pidió a Yoochun que cuidara bien del menor.
Gracias a las instrucciones Yoochun pudo llevar a Junsu
al departamento de Siwon que quedaba en un lugar bastante exclusivo de la
ciudad de Seúl.
– Ya te dije que
puedo solo.
– No quiero tener
problemas con Changmin, él me advirtió que te cuidara.
Junsu bufó un poco, pero sin
más remedio dejó que el mayor lo acompañara al departamento de Siwon. Subieron
por el ascensor. Yoochun no le despegaba la mirada a Junsu de encima, mientras
que Junsu solo trataba de pensar en otra cosa para no caer en el jueguito, el
cual, acostumbraba hacer Yoochun. Porque él siempre se había derretido gracias a
sus miradas intensas.
Entonces cuando se abrió las
puertas del ascensor, Junsu sintió que pudo respirar mejor
Pero no sabía lo que vendría
después
Porque al voltear una esquina
para encontrarse con la puerta del departamento de Siwon
Lo vio.
Les vio.
Siwon tocaba el trasero de
Heechul mientras lo besaba acorralando su cuerpo a la pared. Heechul cerraba
los ojos recibiendo todo ese cariño gustoso, también tomaba su cabello y lo
acariciaba con pasión.
Y solo el grito que dio Park
pudo hacer que todos salieran del trance en que estaban, incluso el mismo
Junsu.
– ¡Hijo de puta! ¿Qué estás haciendo?
Entonces ambos dejaron de
besarse y se separaron al ver a Junsu parado casi frente a ellos tratando de
detener a Yoochun que seguramente iba a matarlo.
– ¡Suéltame Junsu! Que le voy a dar su merecido
a este mal parido.
– ¡QUE NO! ¡No hagas nada! ¡Porque tú eres otro
que me vio la cara de idiota!
Bastó eso para que Yoochun
tratara de controlarse y dejara que Junsu resuelva esto por sí mismo. Por eso, lo vio dar unos pasos hasta esa
pareja que casi no lo miraba por la vergüenza porque no eran malas personas,
solo habían tomado la decisión equivocada.
Pero nuevamente Junsu no
merecía esto
Entonces, fue ahí donde Junsu
le tiró una bofetada con la poca fuerza que le quedaba a Siwon.
– E..E..Espero no vol..vol...ver a verte
Después de eso, todo fue
simple. Junsu salió corriendo con lágrimas en los ojos siendo perseguido por un
Yoochun que lo atrapó justo antes de llegar a esas peligrosas escaleras que
podían hacer que se caiga o algo parecido. Lo tomó entre sus brazos,
acariciando su cabello con suavidad, porque sabía que no lo merecía, que Junsu
solo había sido demasiado bueno en un mundo muy retorcido.
– ¿Qu..ee.é hice ma..al ahora? ¿ehh? –dijo
hipando y aferrándose a su camisa- ¿Sooy un iddioota? Dime, ¿Loo so.y?
– No, Junsu…tú eres perfecto.
Y besó su frente dulce
queriendo protegerlo de todos porque ahora él no sería un idiota y lo cuidaría,
así Junsu lo rechace mil veces, él seguiría intentando.
– Incluso tú me dejaste
Junsu levantó la mirada
llorosa, reclamándole lo pasado entre ellos.
Entonces Yoochun también lloró porque se había dado
cuenta de lo idiota que había sido al perderlo, porque Junsu era el único que
podía ser para él
– Lo siento tanto,
Su.
Junsu no pudo hacer nada más que seguir aferrado al
cuerpo de Park llorando porque había vuelto a pasar, le habían vuelto a engañar
y se sentía horrible porque estaba ilusionado de tener una vida mejor.
Estúpidamente pensó que Siwon era la
mejor opción, ya que, incluso estaba olvidando a ese Yoochun que aún lo
perseguía, pero notablemente no fue así. Entonces nuevamente se sintió perdido.
– No llores, bebé. Yo estoy aquí.
Sin embargo lo escuchó llamarlo así y sintió que de forma
inconsciente salían aún más lágrimas porque el que Siwon lo haya engañado le
recordó lo terrible que había sido todo en el pasado. En ese instante Yoochun
tomó su rostro con ambas manos acercándose a él para hablar un poco.
– ¿Tanto lo amas?
Y Junsu solo pudo mover negando
– ¿Entonces? Creo que me voy a volver loco de verte así
por otro.
Yoochun llevó una de sus manos a su cabello para
acariciarlo y verlo con amor.
– ¿Quieres ir a casa?
– Llévame donde Jaejoong.
– Bien.
Yoochun tomó su mano y entrelazó
sus dedos con el menor como hace mucho tiempo no lo había hecho, de esa forma
caminaron hacia el ascensor y al introducirse en él, Yoochun aprovechó para
abrazarlo nuevamente. Junsu hundió su rostro en su pecho.
– Me siento estúpido.
– ¿Hablas en serio? El único estúpido soy yo por haberte
dejado.
Y a pesar de sentirse terrible por lo que había pasado,
pudo sonreír un poco por lo que dijo ese hombre que lo tenía en brazos.
Porque de repente ese día ya no era tan malo.
Porque su corazón lloraba, pero extrañamente también
temblaba por tenerlo cerca.
Porque después de la tormenta siempre viene la calma.
– Ya sabes, si pasa algo puedes llamarnos a nosotros o a
Changmin. Solo nos tomará unos minutos.
Junsu sonrió divertido porque
ahora solo faltaba una semana para que dé a luz y Jaejoong se había vuelto más
paranoico de lo normal, al igual que todos que no paraban de cuidarlo. Es por
eso que solo por esa semana Junsu había decidido ir a casa de Jaejoong. Yoochun
era el más feliz porque así era un poco más fácil visitarlo, ya que, Junsu se
ponía nervioso si Park volvía a entrar a la casa que ambos compartieron en el
pasado.
– Acabo de hablar con Yoochun,
ya viene. Nosotros iremos por las cosas para cocinar.
– Hyung, está bien. Puedo
cuidarme solo.
– Tú sí, pero mi sobrinita aún
es pequeña y debo cuidarla.
– Jaejoong… -Yunho lo llamó
desde las escaleras-
– Ok, Ok, ya voy Yunho.
– Chao bebé, cuida de tu umma
y de tu appa que está en camino.
– Hyung!!!
– Ok, ok.
Junsu sonrió contento.
Fue entonces cuando cerró la
puerta y se dirigió a la cocina por algo de agua. No había sido un buen día
para él porque la bebé no se había dejado de mover y dolía. Sin embargo
Changmin les iba a presentar a su novio y no podía arruinarlo con sus quejas de
embarazado.
Porque ya les había preocupado
mucho hace unas semanas con lo de Siwon
Pero ahora ya estaba bien
Por Yoochun
Y con solo recordar que estaba
en camino su corazón también se agitaba
porque Yoochun había vuelto a
ser el de antes, volvió a cuidarlo, a traerle flores, a tomar su mano para
calentarle en el frío, porque además siempre le traía algo a la bebé, porque lo
llamaba antes de dormir y al despertar.
Porque volvió a mirarlo con
ternura haciéndole temblar.
Porque casi se habían besado la noche anterior diciéndose
adiós.
Por el bebé y sus propios nervios fue difícil ponerse de
pie y abrir al sentir el timbre sonar
Pero cuando pasó ambos sonrieron
Porque era un sueño verlo ahí tan guapo, con unas flores
de colores y un peluche de delfín rosa
– Hola ¿puedo pasar?
– Claa..ro.
Se apartó recibiendo esas flores y oliéndolas un poco
nervioso porque ahora era diferente, estaban solos y ayer casi se besaron.
– ¿Y los chicos?
– Han ido a comprar, Changmin viene en un rato.
– No puedo creer que por fin alguien lo haya podido
enamorar, tengo curiosidad por quién es la pobre víctima.
Yoochun ayudó a Junsu con las flores, para luego acomodar
el peluche con los otros regalos que había estado trayendo para ambos. Junsu le dio las gracias y se acomodó en el
sillón.
– ¿Cómo estás ahora?
Junsu sonrió un poco fingiendo estar bien, pero después no
pudo evitar hacer una mueca extraña en su rostro. Era el bebé que no dejaba de
moverse seguramente reconociendo a su padre.
– ¿Pasa algo? – se acercó nervioso, tomando una de sus
manos-
– Es la bebé que no para de moverse.
– Oh! pero aún no es el momento ¿verdad?
– Falta un mes – mintió porque Yoochun no sabía cuántos
meses reales tenía -
Fue ahí cuando Yoochun tomó su vientre y lo acarició
suavemente
– Cariño, a umma le duele. Deja de moverte tanto. Cuando
salgas de ahí, vamos a poder jugar, ahora no ¿si?
Y sintió que iba llorar por tenerlo así porque era lo que
siempre había soñado. Tenerlo a él hablándole a su bebé y dándole besos para
que se calmara. Pero todo había salido mal porque Yoochun no sabía que era su
hija y sentía que estaba haciendo mal al no decirle porque sentía que su hija
le reclamaba cada que lo tenía cerca. Yoochun notó sus lágrimas y las secó
amoroso.
– ¿Qué hice mal? No…no llores.
– Es…es que creo que he sido un… poco …un poco injusto.
– ¿A qué te refieres?
– Yo no puedo alejar a mi hija de su padre.
Eso no lo esperaba. Yoochun
había planeado seguir hasta que Junsu lo perdonara y ya sentía a ese bebé como
suya porque bastaba con que Junsu la tenga en su interior para amarla.
– Yo…Lo siento…Lamento no ser su padre. Tú no tienes idea
cuánto lo hago….
Entonces Park derramó un par de lágrimas porque solo Dios
sabía cuánto deseaba que eso fuera real.
Fue ahí cuando Junsu tomó las manos que ya había alejado
Yoochun de su cuerpo y las volvió a colocar en su vientre.
– Es…Es tuya.
Habló un poco tímido, casi sin mirarlo porque no sabía
cómo lo tomaría y Yoochun rápidamente le tomó las manos en muestra de
agradecimiento, por permitirle entrar nuevamente en su vida porque si Junsu lo
quería , él podría ser un buen padre, el mejor para su bebé. Así no fuera él real, él la amaba porque la
sentía suya.
– Graa…Gracias, Su, yo la cuidaré, porque la siento como
mía, gracias.
Entonces Junsu entendió que ahora el lento era Park
porque no había querido decir eso, sino que le estaba confesando la verdad, esa
que hacía todo mejor.
– Yoochun, es…es tu hija. Tuya, desde….desde siempre.
Y casi lo entendió, por cómo lo miraba, por cómo se lo
había dicho, nervioso y algo asustado.
Porque cuando lo dijo pudo sentirla moverse y ver el rostro de Junsu
quejarse un poco.
– ¿Qu..e..é?
– Yoochun…
– ¿Mi…hija? ¿Mi…
bebé? Pero…
Y lo tomó del rostro, mirándolo fijamente para que viera
su desesperación, para que no juegue así con sus sentimientos porque no
soportaría eso como broma
– Tengo… casi nueve meses Yoochun…yo quería decírtelo.
Cuando fui al departamento, pero…ella estaba y…tú…tú no quisiste que yo
entrara…yo…lo siento… pero… - sollozando un poco-
Y lo besó
Lo besó con lágrimas rodeándole el rostro, saboreando su
parpado inferior e introduciendo su lengua en ese lugar que tanto había
extrañado y cuando se separaron lo siguió llenando de besos chiquitos en toda
la cara porque nunca había recordado recibir una noticia más buena que esa.
– He sido un idiota, te amo, nunca dejé de amarte –lloró abrazándole
más- gracias, yo…creo que no lo puedo creer….voy a ser appa…Tú…eres un milagro,
siento que te amo tanto.
Y ahora Junsu casi no podía respirar por el llanto que
desprendía
Porque desde hace mucho, él no le decía que lo amaba
Entonces Yoochun lo tomó nuevamente de sus mejillas y
dirigió su mirada llorosa directamente hacia la de él.
– Yo sé que
sientes lo mismo que yo, tú no has podido olvidarme ¿verdad?
Junsu no pudo negarlo, porque Yoochun era el amor de su
vida, porque si bien Siwon era la persona perfecta para él en un primer
momento. Su mundo se volvía perfecto si Yoochun aparecía.
– Yo… siempre, siempre… te he amado
Yoochun acercó nuevamente ese hermoso rostro al suyo,
para unir sus labios y darle esta vez un beso suave y lleno de amor. No pudieron evitar cerrar los ojos y derramar
las últimas lágrimas, porque amar dolía mucho y más si era como ellos lo
hacían.
–Por favor no cumplas tu promesa. –susurró-
– ¿No quieres que sea feliz? –dijo Junsu sonriendo un
poco, con los ojos aún rojos –
– No te olvides de mí.
– Incluso en un millón de años.
Y así unieron sus frentes sonriéndose porque se sentía
como al principio, como siempre tuvo que ser.
~~~~~~~~~~~~
– Junsu ¿por qué lo perdonaste
tan rápido? era divertido ver lo patético que se veía Park tratando de
reconquistarte.
– ¡¡Changmin!!!
Y Minho le golpeó la pierna haciendo que su novio saltara de su
asiento un poco callándose y mirando con ojos culpables al menor. Casi todos
pudieron reír por lo ocurrido; ya que, era casi inaudito que alguien pudiera
controlar a Changmin y su gran sarcasmo.
– Yo no me veía patético niño
tonto – Yoochun posó una mano en la cintura de Junsu quien reposaba a su
lado-
– Admito que era gracioso,
pero la mayoría del tiempo, me daba lástima el pobre chico. – Yunho llegó con
vino para todos y algo de limonada para Junsu.-
Junsu levantó un poco su
cabeza que ahora estaba en el pecho de su novio, para observarle y decir lo
siento con la mirada. Yoochun solo le sonrió y besó su frente.
– Extrañaba esto. - habló
Jaejoong mirando a todos y dedicándole una sonrisa especial a Yunho.
– Y será mejor.
Porque esa noche Yoochun pudo
regresar a casa con él.
Porque estaba seguro que no
podía sentirse más seguro que en sus brazos.
Porque era conmovedor cuando
le cantaba a la bebé acariciando su vientre emocionado, como nunca antes lo
había visto.
Porque era hermoso ver que
podían ser una familia
Y en dos noches más el sueño
se cumplió cuando a Junsu le despertaron esos dolores terribles, que hicieron
temblar de miedo a Yoochun. Porque nunca había sido appa y tenía a ese Junsu
quejándose cada vez más del dolor terrible que estaba sintiendo. Entonces recordó
lo que había planeado esos días, tomó la maleta con las cosas listas y cargó a
Junsu hasta el auto tranquilizándolo y besándolo, porque la bebé se había
adelantado unos días y él moría de nervios.
– Ya…casi…Amor, resiste un poco.
Junsu solo pudo tomar un poco
de aire y tratar de controlarse hasta que vio que llegaron a la clínica, donde
el personal lo ayudó llevándolo a esa sala, a la que pudo entrar Yoochun
después de unos minutos con ese traje
especial. Fue así que ya no sintió tanto miedo porque su mano y sus ojos
estaban para él.
– Precioso…vamos a conocerla…
Entonces Junsu lo vio con ojos
asustados por última vez hasta que los cerró producto de la anestesia.
Yoochun solo pudo quedarse a
su lado, acariciando su cabello, algo preocupado porque los doctores habían
iniciado con la intervención y tenía miedo porque sabía que era riesgoso para
los hombres.
Pero cuando escuchó ese
llanto, le pareció el sonido más bello del mundo.
Y al cargarla ya limpia
gracias a las enfermeras que lo rodeaban sintió que no podía amarla más.
Después de unas horas Junsu
despertó, con miedo y dolor.
Pero esta vez sí lo tuvo a su
lado.
– Yoo…chun…
Y casi no pudo hablar porque
dolía todo.
– Ella es la bebé más preciosa
que existe. Te amo, les amo…
Y Junsu lloró de emoción cuando
esa enfermera entró a la habitación con su hija en brazos, entregándosela.
– Es….Es hermosa.
– Sí, que lo es.
Y no pudo hacer otra cosa que
besarlo porque estaba agradecido que exista porque Junsu era el responsable que
esa pequeña parte de su vida esté ahí. Y sintió lágrimas caer.
– Vamos a vivir felices.
– ¿Para….para siempre? –
preguntó un Junsu algo lloroso-
– Para siempre.
¿Alguna
vez han sentido el dolor del corazón?
Ya
descubrí el antídoto.
¿Saben
cuál es?
Kim
Junsu.
FIN
NOTA DEL AUTOR:
Debo decir que es la primera
vez que escribo algo para este fandom y me he divertido mucho. Estaba pensando
en hacer una precuela o algo parecido, si les interesa pueden dejarlo en los
comentarios. Gracias por leer.

Esto es bello, y aunque YC merecía sufrir más, me alegra que se quedarán juntos y tuvieran una familia como siempre soñaron
ResponderEliminar