CAPÍTULO 6: DISPUESTO A TODO
Tenía que
parar y tomar algo de aire, su cuerpo agitado pedía un descanso desesperado.
Manos en sus rodillas, cabellos revueltos y con el pecho que se le salía de su
lugar; Yoochun se vio obligado a detenerse en esa banca que estaba justo al
lado de la biblioteca de la enorme universidad.
Buscar a Kim
Jaejoong había resultado tarea imposible. Incluso para él que se conocía a la
perfección cada rincón de ese lugar.
Yoochun tuvo
incluso que tomar ese inhalador que descansaba en su mochila para cualquier
emergencia, sus problemas de asma no eran una broma.
Uno…dos… uno…
dos…
Yoochun contó
en su mente y trató de calmarse, odiaba verse débil delante de otros, así que optando
por concentrarse un poco y siendo mucho más discreto, decidió usar por unos minutos
esa pequeña máquina para luego dejarla.
Y cuando eso
pasó, nuevamente la vista del pelinegro se intensificó tratando de hallar a esa
persona ¿Realmente Jaejoong había regresado? Yoochun pensó que eso sería como
un milagro porque con Jaejoong devuelta en Seúl quizás todo ese capítulo de
Junsu en su vida podía culminar.
Yoochun sabía
que el único capaz de hacerle olvidar a Junsu era el mismo Jaejoong.
Además de que
Yoochun tenía enormes ganas de verlo, como en los viejos tiempos.
~~~
–
Vamos Yunho, sé que necesitas
el dinero y si nos unimos no habrá poder humano que nos derrote. Yo estaba
pensando que podríamos…
–
Lo siento Junsu, mi novio y yo
nos vamos a presentar. Me parece habértelo dicho antes…
–
¿Jaejoong y tú ya están saliendo?
–
Sí
Entonces
Junsu comprendió el porqué de la sonrisa tonta de Yunho y de su buen humor
durante las clases de la mañana. Junsu sabía que el amor volvía así a las
personas; sin embargo, el saber que Jaejoong se salía nuevamente con la suya
era desastroso.
Fue en ese
momento en que Junsu quiso hablar, advertirle, Yunho no podía ser tan idiota…
– No sé qué ha ocurrido contigo y con Jaejoong en el pasado. Lo único
que sé es que él no se siente bien cada que te ve. Eso lo pude comprobar ayer.
Junsu, ciertamente tú te has portado de forma muy amable conmigo, pero amo a
Jaejoong y por eso quiero pedirte que te alejes de él y de mí.
– Yunho, estás equivocado…Mira, entre él y yo jamás…
– Ya lo sé, de todos modos deseo evitar problemas. Yo voy a ganar el
dream concert, pero de la mano de Jaejoong.
Yunho estaba
por guardar el último libro que tenía sobre su carpeta, pero fue el mismo Junsu
quien tomó sus manos porque desesperadamente quería que le prestara atención.
Yunho incluso sintió que Junsu temblaba de la furia.
– ¡¡PERO ES QUE NO PUEDE SER, YUNHO, NO COMETAS ESE ERROR!!
– ¿Qué te pasa? Ya te dije que estoy enamorado.
En ese
instante Junsu le arrancó el libro que aún tenía sobre sus manos y lo miró
fijamente. Yunho podía ver el odio por su novio en esos ojos que ahora lucían
irreconocibles
– Jaejoong no es la persona que crees, Yunho, debes alejarte de él.
– ¿Qué te hizo Jaejoong para que lo odies de esa manera?
Fue entonces
que Junsu soltó el libro perdiendo las fuerzas, porque las imágenes de ese día
rondaban su mente y jamás iban a poder irse.
Pero nadie
podía saber eso. Nadie podía conocer su maldito punto débil, su talón de
Aquiles.
– Si quieres joderte con Jaejoong, está bien. Solo después, no digas
que no te lo advertí.
Entonces
Junsu salió del aula botando las mochilas y a las personas que se le
atravesaron por su camino, dejando a un Yunho perplejo
~~~
– Deberíamos ensayar un poco más…Ya suéltame. – Minho sonrió de lado –
Ciertamente,
Changmin estaba muy consciente de que faltaban pocos días para el dream concert
y que necesitaban usar todo su tipo disponible para ensayar; no obstante, tener
a Minho tan cerca y no poder siquiera darle un beso era una tortura, así que
cuando el menor se dio un pequeño descanso, él aprovechó para rodearlo por su
cintura y apoyar su mentón en aquel hombro fuerte.
– No quiero, no es posible que
te tenga al lado todo el tiempo, pero igual te extrañe.
Minho sintió
un dejo de culpa cuando lo escuchó, ciertamente sabía que había dejado de ser
tan cariñoso con Changmin por toda la presión del concurso.
– Perdóname.
Entonces se
dio vuelta para rodear el cuello de Changmin y acercarlo un tanto más para
besarlo.
– Perdón, no quise interrumpir…
– Park, sigues haciendo méritos para querer arrojar tu cuerpo por un
bosque alejado de la ciudad.
Minho le
sonrió y golpeó a su novio. Fue entonces que se dio vuelta nuevamente y aceptó
gustoso los brazos que Changmin colocó sobre su cintura.
– Ya sé y lo siento.
– No te preocupes Yoochun, ¿buscabas algo?
– Desde ayer, necesito ubicar a un tipo llamado Kim Jaejoong.
– Pues no, la verdad jamás he oído hablar de él…
Changmin
ladeó un tanto su rostro y miró directamente a Yoochun. El nombre Kim Jaejoong
no era tan ajeno para este último.
– Kim Jaejoong… Yo creo haber escuchado antes ese nombre
– Sí, fue estudiante de aquí, pero se retiró hace unos años. Vengo
buscándolo porque me han dicho que ha regresado y necesito hablar con él.
– Pues por aquí no hemos visto a algún nuevo. Lo siento Yoochun
– Ya no importa, lamento haberlos molestado. Adiós.
Ambos
muchachos hicieron un ademán de despedida desde sus lugares y observaron como
Yoochun despareció de la sala de práctica.
– Ese tipo… es tan extraño… – Changmin mencionó– Hey Yoochun…
~~~
– Yunho ¿Pasa algo? Casi no has hablado en la mañana y ahora estás
igual ¿Hice algo mal?
Yunho se
había perdido en los ojos de Jaejoong por unos segundos hasta que sus palabras
lo despertaron. El más alto le sonrió y rodeó su rostro con sus fuertes manos.
– Claro que no has hecho nada mal. Es solo que hablé con Junsu... y…
El corazón de
Jaejoong se aceleró
Y su
respiración también
¿Yunho ya
sabía la verdad?
Seguro era
por eso que ahora lo odiaba
Como Junsu
Como él mismo
lo hacía.
– Yunho…
– Déjame hablar primero– Yunho le sonrió y alejó sus manos de él – le
dije que se alejara de nosotros.
Entonces la
mirada de Jaejoong que estaba gacha se alzó estrepitosamente.
– ¿Sabes? Él quería competir conmigo en el dream concert, pero yo no.
Le dije que solo te amaba a ti, que no podía competir con nade más que no
fueras tú.
El corazón de
Jaejoong no dejó de acelerarse
Sin embargo,
esta vez no fue por miedo
Sino por
amor.
– Yunho…
– Te amo, Jaejoong.
Entonces
Jaejoong se aferró al cuerpo de Yunho porque posiblemente ese era el lugar más
seguro del mundo para él.
– Si me sigues tocando así no voy a querer irme a mi habitación…
– Entonces, no te vayas y quédate conmigo esta noche.
– Cariño, no me tientes así, recuerda que aún debemos ver por el
abuelo.
Entonces
Jaejoong lo miró enamorado porque Yunho era ese tipo perfecto con el que
siempre había soñado.
~~~
Y cuando
entró pudo notar a Yoohwan en su habitación.
Era de noche
y Yoochun casi no tenía ánimo de pelear.
–
Ha sido un día horrible
¿podrías retirarte por la paz?
–
Solo quería hablar un poco
contigo, Yoochun.
Yoochun hizo
el ademán para que guardara silencio, se sacó la chaqueta que traía encima y la
arrojó al mueble más cercano.
–
Hoy vi a Jaejoong.
–
¿Jae…Jaejoong? – Yoohwan se
había puesto de pie, totalmente sorprendido – Por fin regresó.
–
Hablamos solo un poco; sin
embargo, han sido tantas las emociones que estoy exahusto. Yoohwan, no fuerces
las cosas.
–
Per…perdón, es… es solo que odio
no poder ser los de antes…
Yoohwan no había podido mirarlo cuando dijo eso.
Fue ahí cuando Yoochun vio nuevamente a su hermano pequeño.
El que tenía seis y odiaba los gritos de su padre.
–
Yoohwan…
–
Solo quiero que por lo menos
puedas no hacer como si yo no existiera, te extraño tanto.
–
Hoy y posiblemente, mañana y
pasado mañana no voy a querer verte porque me hiciste mucho daño…Sin embargo,
no sé qué sentiré de aquí a un tiempo más, solo deja que las heridas cierren
bien.
–
Nada me gustaría más que eso.
–
Bien, entonces si quieres mi
tranquilidad, deberías irte.
Entonces Yoohwan caminó en dirección a la salida.
–
De todas formas me alegra saber
que Jaejoong está aquí.
Y Yoochun
creyó en las palabras de su hermano
Porque
parecía con la llegada de Jaejoong todo podía estar mejor.
Después de que Changmin le
diera los datos de algunos conocidos suyos en secretaría, Yoochun pudo
averiguar los horarios y aulas exactas de Kim Jaejoong. Fue entonces que en su
última clase de dirección musical, Yoochun se presentó frente a Jaejoong.
– Kim Jaejoong, por fin…
Yoochun al verlo, se lanzó
sobre él y le dio un profundo abrazo
– Por fin puedo verte…Te he
extrañado tanto…
– Yoo…Yoochun…
– Nunca debiste irte así ¿por
qué Jaejoong? ¿Por qué?
– Yo…Lo…lo siento,
Yoo…Yoochun.
– No importa, estoy tan feliz
de verte
Entonces Yoochun acarició
su cabello y Jaejoong sonrió
~~~~
Habían sido
días de trabajo arduo. Changmin y Minho habían practicado mucho la canción en
sus pocos tiempos libres y para oídos de muchos, era un dueto realmente
conmovedor.
Por su parte, Jaejoong y Yunho no habían descansado. Entre los
trabajos de la universidad, los ensayos y cuidar al abuelo de la casa era todo
muy complicado; sin embargo, todo había salido como debía ser.
–
¿Estás loco?
–
Para nada.
–
Explícame para qué diablos vas
a ir a una fiesta donde está el supuesto ser que más detestas sobre el planeta
¿No era que te importaba más el tal Yunho?
–
No me lo nombres.
Key había rodado nuevamente los ojos,
ser amigo de Junsu era una tarea muy compleja, debido a sus ideas inesperadas y
cambios de humor tan repentinos. Key, entonces, trató de calmarse tomando un
poco de agua.
–
Hoy ese estúpido me dijo que me
alejara de él.
–
Entonces fuiste descubierto.
–
Nada de eso
–
Junsu, si a ti te dicen
aléjate, tú vas a estar más pegado que un molesto mosquito en verano a la piel.
–
No me conviene pelear con
Yunho. Sabes, muy pronto se le va caer la careta al idiota de Kim Jaejoong, así
que, lo mejor que puedo hacer es quedar como la víctima de todo esto.
–
Okay, entonces…
–
Por el momento no puedo evitar
que Jaejoong no cante con Yunho; sin embargo, puedo hacer que no ganen.
–
Vas a usar a Yoochun para joder
a Jaejoong. Tiene sentido, son los únicos que podrían arrebatarle el premio a
Yunho y Jaejoong.
–
Exacto.
–
Pero falta solo un par de días
para el dream concert.
–
Es por eso que debo actuar
rápidamente.
–
Con Yoochun de tu lado, puedes
ganar.
Junsu le sonrió y se colocó un poco de
ese brillo labial que hacía de sus labios más apetecibles. Esa tenía que ser su
noche si realmente quería arruinar a Jaejoong.
Junsu estaba dispuesto a todo
~~~~
Recuerden que no son un par de nenas
Estoy esperándolos ya bastante tiempo
Yoochun
No somos un par de nenas, nosotros estamos mejores
Ya bajamos
Changmin
–
Definitivamente eres una mala
influencia, nosotros deberíamos estar practicando para el concurso. – Minho
habló mientras ingresaba al asiento trasero del auto de Park.
–
No obligué para nada, pueden
bajarse ahora mismo
–
No, no, no, esta ha sido la
mejor idea que has tenido desde que te conocemos, no quiero pasar otro fin de
semana encerrado practicando esa canción…
Minho lo miró en señal de repoche y Park
no pudo hacer nada más que reírse y manejar hasta la fiesta de Jhoon.
Ciertamente,
Junsu sabía de sus atributos perfectamente; así que, esa noche había optado por
esos pantalones tan ajustados oscuros con un toque de brillo, mientras que en
la parte superior se había colocado una de esas camisetas también pegadas y con
un escote muy pronunciado en color oscuro. Todo para hacer contraste con su
cabello tan rubio y su piel nívea.
Lucía
fabuloso, precioso.
Junsu era lo
más apetecible de la noche.
Y Yoochun lo
había visto llegar
Sin embargo no imaginó que justo esa
noche él lo volteara a ver.
Fue entonces que Yoochun se sintió el
ser más idiota del mundo
Porque tan solo con una sonrisa de Junsu
Él se había rendido.
Había dejado de lado la copa de vino y
había caminado hacia él para tan solo apreciar de cerca su perfección.
–
¿Qué haces aquí?
–
Vine a divertirme, Park ¿no
puedo?
Entonces los
vio, a esa tira de despreciables que lo comían tan solo con verlo. Junsu se había convertido en el bocatillo de
cualquiera para esa noche.
–
Este es mi territorio, es mejor
si te largas…
Yoochun, entonces, intentó dejarlo solo, pero solo una
respuesta fue suficiente para parar con aquello.
–
Vine por ti, Yoochun…quiero
pasar la noche contigo.
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