CAPÍTULO
5: EL GOLPE DE UNA TRAICIÓN
– ¡Suéltame!
Yoochun se
vio forzado a dejar a Junsu debido al empujón que este le propinó. Así que
cuando se separaron, fue fácil identificar la mirada furiosa del menor y su
brillo labial ya corrido por el mentón.
– Tú
respondiste al beso.
– Igual
terminé detestándolo. Yoochun, solo déjame en paz.
En esta
ocasión la voz de Junsu había sonado cansada. Yoochun acomodó su cabello y
mirando hacia otro lugar murmuró
– No puedo
dejarte, no sé si es porque te amo o te odio tanto…
En ese
instante, los nudillos de los puños de Junsu se intensificaron.
– Idiota, en
nosotros no existe el amor, nadie que se trate como lo hacemos ama. Estoy
cansado de verte, de que quieras hacer lo que se te antoje conmigo. Yoochun,
entiende que no tendrás nada de mí nunca. Puedo tirarme a toda a la universidad
si así lo quisiera, pero jamás te daré el gusto de sentirme. Ahora solo déjame
tranquilo y desaparece de mi vida que no haces más que molestar.
Yoochun quiso
detenerlo, pero Junsu había sido más rápido y salió rápidamente de ahí.
Y eso pudo
ser lo mejor.
Porque ya era
tiempo que Yoochun dejara a Junsu para ser realmente feliz.
~~~
Te espero en el auditorio,
quiero que conozcas a alguien.
Yunho
Yunho terminó
de enviar un mensaje desde su celular y le sonrió nuevamente a la persona que
tenía al lado.
– No sabía
que participarías del Dream concert.
– Sí, te
hablé de Jaejoong ¿Cierto? – Junsu asintió– Él está de regreso en la
universidad y vamos a presentarnos.
– Eso suena
genial.
La sonrisa
manifestada por Junsu en ese instante no pudo ser más falsa.
– Yo también
quiero participar ¿sabes?
– ¿De verdad?
Junsu, serías un gran rival, te he escuchado cantar y eres asombroso.
– Sí,
bueno…Gracias.
Jaejoong
podía recordar perfectamente donde estaba el auditorio, así que, al leer el
mensaje que le dejó Yunho fue de inmediato. A decir verdad, amaba estar ahí nuevamente,
pero también le asustaba mucho, por eso es que necesitaba estar al lado de
Yunho. Quería sentirse seguro.
Por eso,
cuando divisó a Yunho al lado de un hombre más pequeño al que no le alcanzó ver
el rostro, supo que tenía que acercarse.
Mientras
bajaba las escaleras para por fin entablar una conversación con ambos, sintió
esa figura algo más familiar.
Jaejoong
afinó la mirada e incluso se detuvo
Porque sintió
algo.
Quizás sus ojos
no podían reconocerlo, pero su corazón sí.
– ¿Qué pasa que no terminas de bajar?
Jaejoong
sintió que Yunho saltó un par de escalones para tomarlo de la mano y hablar efusivamente.
– Quería que lo conocieras, él es Kim Jaejoong.
Fue entonces
que Jaejoong vio que esa persona por fin dejó ver su rostro. Después de eso,
Jaejoong sintió que no podía moverse. Sus ojos estaban fijos en él.
Cabello
rubio, lacio; labios rojos; mirada firme. Era la misma persona pero muy
distinta de quien recordaba.
–
Junsu…
El mencionado sonrió y subió las escaleras necesarias para que
Jaejoong pudiera verlo desde más cerca.
–
Es bueno que aún puedas recordarme
¿Cómo has estado?
Jaejoong
apenas podía pensar en una respuesta, pero oía hablar de forma fluida a ese
Junsu que lucía más confiado y hermoso que nunca.
–
¿Jaejoong, ocurre algo? – Yunho
habló tratando de hacerlo reaccionar-
–
No, es que… yo… estoy bien.
–
Vaya, parece entonces que ambos
se recuerdan. Eso es bueno.
Junsu soltó
una pequeña risa.
–
Es imposible que no recuerde a
alguien como Kim Jaejoong. Me da gusto que él no me haya olvidado a mí también.
Jaejoong
tenía la mirada baja hasta que escuchó ese comentario. ¿Junsu de verdad estaba
actuando así de normal después de todo lo que pasó? Jaejoong tenía la mano de
Yunho así que la ajustó un poco.
–
Bien ¿Qué tal les parecería un
café? – Yunho preguntó un tanto sorprendido por la acción de Jaejoong-
Junsu seguía radiante,
esbozando una sonrisa que parecía hasta sincera. Los ojos que no habían dejado
de mirar a Jaejoong seguían firmes solo apartándolos un minuto para mirar sus manos
enlazadas. Jaejoong pudo notar aquello y bajó un poco más el rostro, dándole a
Yunho otro apretón.
–
Lo siento, yo tengo clase de
música clásica. De todas formas ha sido un gusto volver a verte, Jaejoong.
Y así, como
apareció, Jaejoong vio desaparecer a Junsu. Un minuto más tarde, Jaejoong se
dejó caer en una butaca del auditorio, verlo ahí, había sido demasiado para él.
~~~
Junsu necesitaba salir de ahí, respirar
algo de aire y cambiar esa cara de estúpido que había puesto al verlo.
Lo odiaba,
Sentía que lo odiaba tanto
Y contuvo sus lágrimas de furia
Porque sabía que un tipo como él no las
merecía.
Porque odiaba verlo feliz, odiaba que de
verdad su vida haya podido seguir normal.
Odiaba incluso que tuviera a Yunho.
Porque no era justo.
Entonces, fue en ese instante que se
prometió que esa batalla la ganaría él. Como había sido desde un inicio.
Jaejoong debería salir destruido.
~~~
–
Puedes tomar un descanso, toma
un poco de café.
Por la tarde
el viento se intensificaba un tanto más, podía sentirse en los pasillos de la
universidad y hasta en el salón de práctica del que se habían apoderado Minho y
Changmin para ajustar algo de la letra de la canción.
–
Gracias.
Minho había
recibido el café con una sonrisa, él amaba mucho a Changmin por cosas pequeñas
como esa.
–
Luces cansado, no quisiera que
te desgastes tanto en esto ¿Sabes que aún somos aprendices si nos comparamos
con los demás, cierto?
–
Lo sé.
Changmin le
sonrió y lo observó con ternura, conocía a Minho, lo de molestar a Park había
sido una simple excusa para participar. Y ahora, él sabía que con ese
comentario podía arruinarlo todo. Minho podía ser ya mayor de edad, pero en
momentos así le parecía un niño que se ilusionaba y desilusionaba a la
velocidad de la luz.
–
De todas formas vamos a hacerlo
bien.
Y se sentó a
su lado, frente al piano rodeándole por la cintura para sentirlo más suyo.
Minho probó un poco más de su café para luego apoyarse en él, respondiendo
tranquilamente.
–
Por supuesto.
~~~
–
¿Qué pasa Jaejoong? ¿Acaso no
puedes confiar en mí?
Jaejoong lo
observó ponerse a su altura para tomar sus manos y mirarle a los ojos ¿Qué había
pasado entre él y Junsu? Miles de respuestas rodeaban su mente. Yunho casi no
quería pensar.
–
Yunho…
Las manos
frías de Jaejoong soltaron las suyas para abrazarlo, Yunho pudo sentir que
Jaejoong recostaba su cabeza en su hombro.
–
Sabes que para cualquier cosa
que fuera yo estaré ahí para ti.
–
¿De verdad?
Yunho sintió el
cuerpo de Jaejoong temblar, así que dejó un momento el abrazo para tomar su rostro
y enmarcarlo con sus fuertes manos.
– Estoy tan enamorado de ti que puedo aceptarte con cualquier cosa.
Jaejoong,
entre lágrimas, sonrió. Desde ese momento supo que se había enamorado porque
era Yunho el único capaz de hacerlo sentir bien cuando absolutamente todo estaba
mal.
–
Junsu es parte de un pasado que
no quiero recordar.
–
¿Es tu ex novio?
–
Para nada. No te hagas ese tipo
de ideas.
–
Jaejoong, está bien para mí si
no me quieres contar, digo, todos podemos tener algunos secretos. De igual
manera, quiero que sepas que nunca te voy a juzgar por algo que hiciste en el
pasado, a mí me importa tu presente, en realidad, nuestro presente y nuestro
futuro.
–
Tú eres demasiado para mí, tal vez
debas conocer a otros, Yunho.
–
Pero a mí no me gustan los
otros, yo te amo a ti.
Entonces, las
manos de Jaejoong tocaron las de Yunho, esas que aún reposaban en su rostro,
para sentirse más seguro. Yunho, se acercó, con cuidado, como siempre lo había
hecho con Jaejoong.
Hasta que
pudieron sentir sus labios tocarse para luego empezar una danza interminable.
Jaejoong
sabía delicioso.
Su boca era
dulce, suave y exquisita. Yunho, entonces, la aprovechó porque no dejó de
acariciar cada espacio cuando introdujo esa lengua experta que supo qué hacer a
la perfección. Jaejoong, por su parte, colocó sus brazos rodeando el cuello de Yunho,
acariciándolo de la manera más suave posible.
Porque sabía
que Yunho era como un milagro.
Y no pararon hasta
que el aire se les acabó y tuvieron que separarse solo para respirar y tocar sus
frentes sin dejar de acariciarse mutuamente.
–
Te amo Jaejoong, te amo tanto.
–
Yo te amo más, gracias por
todo. Por estar aquí, por aceptar esto, por ser como eres.
–
Si yo hago todo eso es porque
quiero y me hace feliz, no deberías dar las gracias por eso.
Jaejoong se lanzó
nuevamente sobre él para abrazarlo.
–
Solo sé mi novio y yo estaré
muy feliz
Y nuevamente
el beso. Ese que selló un compromiso que había sido la mejor respuesta que
Jaejoong le hubiera podido ofrecer.
~~~
El viento
golpeaba el rostro de Junsu mientras caminaba hacia el estacionamiento de la
universidad. Había sido un día pésimo. Su encuentro con Jaejoong le había
puesto de un pésimo humor, así que al entrar a su auto había tirado la puerta
para luego disponerse a manejar hasta que algo pasó.
Un hombre se
había interpuesto en su camino.
Alguien
bastante conocido.
Junsu, soltó
el timón bufando molesto y bajó del auto.
–
¿No pudiste encontrar otro
momento para venir a molestar? ¿Qué diablos haces aquí?
–
Tú y yo necesitamos hablar.
Cabello
oscuro, alto, delgado, vestido elegantemente, incluso hasta su voz. Yoohwan
aparentemente había dejado de ser un niño hace mucho. Junsu pensó que ahora se
parecía más a su hermano.
–
¿Qué tienen los Park que
quieren hacer solo lo que se les antoja?
Los puños del
joven se cerraron y caminaron hasta Junsu tomándolo del brazo fuertemente
arrastrándolo hasta su propio auto.
–
No te refieras a mi familia
nunca más.
En ese
instante se escuchó la risa del rubio y los pasos de ambos dirigirse hacia el
auto del menor.
~~~
–
¿Y ahora qué tienes?
Yoochun
observó a Heechul caminar de un lado a otro, agitando sus manos y tomándose el
cabello en señal de angustia.
–
No debe ser tan importante, tú
haces un drama por todo.
–
No Yoochun, esto es importante,
ya lo conocí. Al final resultó que ese tipo tenía gustos tan ordinarios …
–
Heechul ¿puedes contextualizar tu
respuesta? No entiendo un carajo.
El pelirrojo dejó de moverse y le agitó
su mano frente a Yoochun, necesitaba despedir un poco del fumo que el pelinegro
desprendía gracias al tabaco.
–
Vi al tipo que sale con Yunho.
El tal Jaejoong.
Y fue momento de Yoochun de movilizarse,
nervioso.
–
¿Jaejoong?
–
Sí, Kim Jaejoong, un tipo
horrendo.
Yoochun tomó de la camisa a Heechul y lo
acercó, necesitaba saber la verdad, saber si era él.
–
¿Horrendo? ¿Cómo realmente es
ese tipo?
–
Yoo…chunnie ¿Qué tienes?
–
¡¡RESPONDE!!
Yoochun tomó a Heechul con más fuerza.
–
Está bien, está bien, es guapo,
mucho. Como ninguno de aquí. Cabello
rubio, ojos marrones, muy delgado, piel bastante blanca, vestía…
–
BASTA, Heechul, ya sé de quién
se trata…Yo tengo que ver a Kim Jaejoong.
~~~
–
Quiero que te alejes de mi
hermano.
Junsu dejó la taza de café que tenía
entre sus manos tan solo para soltar una risa bastante notoria. Eso hizo que el
menor solo enfureciera un poco más.
–
Deja de burlarte, Junsu.
–
Deja de decir estupideces
entonces, es tu hermano quien no me deja tranquilo. Yo lo detesto, causa repugnancia
cada que viene a mí borracho.
Una pena grande se alojó en el cuerpo de
YooHwan, seguramente Yoochun había hecho eso muchas veces porque sabía que su
hermano aún estaba enamorado.
–
Eres tan ruin, Junsu. Mi
hermano no es ni la sombra de lo que solía ser.
Junsu sonrió de lado, para luego
responderle frente a frente.
–
¿Ruin? Jajaja ¿me lo dices tú a
mí?
–
No solo le destruiste la vida a
mi hermano sino destruiste la mía también. Me separaste de mi hermano para
siempre.
–
Cariño, yo no te puse una
pistola para que lo hicieras.
–
Pero lo tramaste todo, solo
para tu beneficio ¿Cómo pudiste?
–
Es que todos ustedes siempre
fueron una tira de tontos.
–
Realmente eres una basura.
–
Podré serlo, pero tú y yo
sabemos, que el peor de los dos, eres tú.
Junsu sacó un billete y lo tiró en la
mesa, dejando solo a ese YooHwan que había contenido esas lágrimas hasta que lo
vio irse.
–
¿Por qué? ¿Por qué tuvo que
pasar? Yoochun, ojalá algún día puedas
perdonarme…
~~~
–
Baby ¿Qué haces llorando? Es solo una película…
Yoochun tomó a Junsu de la cintura sentándolo en su regazo,
le apartó un poco los mechones oscuros del rostro para mirar de cerca su rostro
rojo gracias a las lágrimas.
–
Hey! Deja de llorar, así no podré irme.
–
¿Qué dices? – sonrió entre lágrimas – Debes ir, mañana darás un gran
concierto y ganarás ese concurso.
Junsu le acarició su rostro como grabándose cada parte
de él.
–
Te amo tanto Yoochun.
–
Y yo a ti.
Fue entonces cuando Yoochun lo besó, acariciando esos
labios que ya conocía a la perfección porque vamos que ya tenía un año de ser su
novio y era la parte que más había explorado de él.
Porque Junsu era un chico tímido y tierno. Nunca le
había dejado ir más allá.
– Chunnie, ya…
– No
quiero irme.
Junsu le acarició el rostro por última vez y
le dijo
–
Solo es un ensayo final en
la universidad, yo estaré con YooHwan viendo una película ¿bien?
–
Está bien.
Fue entonces cuando Yoochun le dio un último beso y se
colocó ese abrigo que le sirvió para cubrirse del frío.
Desde el instante en que Yoochun salió de casa, el plan de Junsu había
iniciado.
Junsu era consciente de cada uno de sus atributos, así
que había optado por usar una camisa blanca grande para cubrir su solo cuerpo.
Sabía también que un buen brillo labial y un perfume embriagador eran fundamentales,
así que cuando se los aplicó, se dirigió a la habitación de YooHwan.
–
Hyung…No me siento tan
bien.
–
Hey! Bebé, déjame
ayudarte…
Junsu llevó a Yoohwan a la cama, él menor lucía algo
mareado y seguía tomándose la cabeza.
– Hyung, ¿dónde está Yoochun? Esa botella
de licor que me diste está muy fuerte
–
Yoochun no está, Yoohwan ¿No crees que hoy luzco
bien?
–
Hyung….
Y YooHwan entre el extraño mareo que sentía pudo ver a
ese hombre hermoso que traía frente a él. Junsu sonrió cuando pudo por fin ver
la expresión del menor.
–
Sé que te gusto, YooHwan
–
Tú ¿lo sabías?
Entonces sonrió y tomó el rostro del menor,
sorprendiéndolo con un beso tan apasionado que él a sus cortos 15 jamás había
recibido.
Y cuando Junsu se apartó para dejar caer esa camisa
mal abotonada, YooHwan se sintió más mareado porque pudo ver el cuerpo perfecto
del novio de su hermano, ese a quien siempre había amado en secreto, ese que
era prohibido porque antes que cualquiera estaba Yoochun.
Por eso que recordar esos pasajes lo hizo sentir tan
débil…
Porque esa tarde él traicionó a ese querido hermano.
Junsu había sido suyo.
Él todavía podía sentir su piel y podía oír sus
gemidos en sus pesadillas.
YooHwan, esa tarde se recordó tan patético.
Porque cuando abrió los ojos, ya más consciente, Junsu
estaba sobre él, desnudo.
Y no pudo hacer otra cosa que mover a esa persona que al
despertar lo miró diferente. Junsu ya no parecía el de siempre. YooHwan no
estaba seguro a quien tenía a su lado.
–
Hyung ¿Qué pasó? No…nosotros…no…no
–
Cariño, eres excelente.
Y lo besó, posicionándose sobre él tocando cada parte
de ese joven que fue débil en el momento incorrecto.
Porque gracias
a la adrenalina del momento ninguno había escuchado las pisadas de Yoochun caminar
hacia su habitación.
Yoochun sabía de dolores.
Sus padres se habían divorciado desde que él tenía 10.
Se había quedado sin mamá desde entonces; ya que, su
padre había arreglado todo para que sus dos hijos vivieran con él.
Yoochun odiaba ir a la escuela donde había un montón
de tontos que lo seguían por su dinero.
Yoochun incluso había perdido a su última mascota por
culpa de una alergia.
Yoochun sabía de eso y más.
Sin embargo, ese año él había sido tan feliz por
Junsu.
Porque el amor lo había hecho sentirse vivo. Porque
tener a Junsu a su lado se había vuelto un sueño. Yoochun sentía que tenía algo
valioso, más que la música, más que su familia disfuncional.
Así que cuando Yoochun vio a Junsu sobre su hermano
menor, al que creía su único compañero en esa mansión tan grande, el mundo se
le vino encima.
Porque pudo ser con cualquiera
Menos con él,
Su hermanito.
Ese que había protegido de los gritos de sus padres en
la infancia. Ese que ahora escuchaba sus penas y lo acompañaba a escondidas con
una lata de cerveza.
Yoochun sabía de dolores, sí.
Sin embargo, este había sido el más fuerte.
Porque le dio en el corazón y le duró hasta el día de
hoy.
vdgfdvggvvh Hermosoooo!! pero aun aun cosas que no comprendo. Quiero ver feliz a Yoochun y a todos, porfa no seas malo con el raton!! espero tu actualizacion y muchas gracias :)
ResponderEliminar