Capítulo 2: Enfrentar la realidad
No es una mentira que en
muchos casos las personas embarazadas tienden a verse muy mal. Rostro pálido y
demacrado, aumento de peso y humor insoportable eran características que pudo
tener Junsu esos días; no obstante, eso no pasó con él.
Junsu incluso se había vuelto
más hermoso.
La maternidad le había dado el
consuelo y una razón por la cual salir adelante.
Además estaba Siwon que lo
había acompañado a cada consulta médica, haciéndose cargo de todo,
preocupándose si comía bien o si las náuseas no lo molestaban mucho.
– Están hermosos, gracias
–sonrió- solo que…todo lo que me regalas es azul.
Eran unos pequeños zapatitos que venían envueltos en una simpática caja.
– Quiero que sea un varón, así
puedo enseñarle a jugar fútbol y videojuegos, ya sabes.
Junsu sonrió divertido porque
si bien el mejor regalo que podría tener era que su bebé sea sanito, él sentía
que sería una niña, como siempre lo habían deseado.
– Me asusta que seas tan hermoso.
– ¿Qué?
Junsu sonrió divertido sentado en sus
piernas, envolviendo sus brazos en su cuello.
– No seas tonto, yo soy solo tuyo -Le dio un
beso tierno.
– Amor, no lo digo por eso. Observa, soy
sexy y tú eres extremadamente hermoso ¿Te imaginas cómo será nuestra bebé? ¿Cómo
podré ahuyentar a todos los estúpidos que me la quieran robar?
Y Junsu no pudo evitar retorcerse de la risa
y de algo de amor porque Yoochun en su locura, había planificado una vida
entera a su lado.
– Solo quiero que crezca sano
y feliz.
– Lo hará, créeme que sí.
~~~~~~~~~~~~
Junsu estaba teniendo un embarazo tranquilo
Porque había cumplido su
promesa de ser más feliz. Ya no lloraba por las noches, ni dejaba de comer.
Incluso había besado un par de veces a Siwon tratando de darse una oportunidad
en el amor.
Porque él merecía enamorarse
nuevamente. Esta vez de la persona correcta.
Todo se tornó mejor cuando sus
padres lo llamaron desde Japón, pues querían tenerlo en casa para cuidarlo.
Junsu aceptó viajar una temporada al lado de Siwon.
Fue así que pasaron seis meses
Seis mejores meses para Junsu
desde que todo estalló
Pero seis terribles meses para
Yoochun.
Porque se había arrepentido en
cuento lo vio alejarse de su departamento aquella vez
Porque era una tortura vivir
al lado de Yoona, la persona más superficial del mundo. A la que solo le
importaba gastar dinero viajando y comprando vestidos nuevos. La que no era
capaz de besarlo antes de dormir ni prepararle el desayuno caliente por las
mañanas.
Porque Yoona nunca se pudo
comparar a Junsu.
– ¿Así que pelearon nuevamente
y pretendes quedarte aquí?
Fue lo primero que pudo decir
Jaejoong mientras vio a Yoochun parado tras la puerta del departamento que
compartía con Yunho.
– Iría a un hotel, pero es difícil estar solo.
– Pasa idiota.
Y le abrió la puerta sin más
remedio porque después de lo sucedido casi todos le habían dado la espalda.
Solo se habían quedado a su lado sus verdaderos amigos que también estaban
enojados con él, pero que lo querían igual
– Gracias – se dejó caer en el
mueble más cercano-
– ¿Y qué pasó ahora? ¿Qué no
le gustó a la señorita?
– La llevé donde mis padres
para que la conocieran y bueno, ya sabes cómo es mamá…
– Entonces tus pobres padres
obligados por ti tuvieron que aceptarla en su casa, pero entonces tu madre fiel
a su perfecto Junsu recordó lo
maravilloso que es tu ex delante de ella, entonces pelearon hasta que
terminaste aquí porque no soportaste sus estruendosos gritos.
– Eres escalofriante
– Solo te conozco muy bien.
Igual dile a tu madre que es grandiosa, yo hubiera hecho lo mismo
Jaejoong hablaba mientras le
servía un par de tragos a Yoochun.
– Ella dijo que Junsu era la
persona más adorable que existía, que lo extrañaba y que pronto lo visitaría,
pero le dije que era imposible porque él
estaba en Japón y…
En ese instante Yunho salió de
una de las habitaciones a interrumpir la conversación
– Falso, acabo de hablar con
él. Me ha pedido que lo vaya a recoger al aeropuerto. Idiota, parece que hoy es
tu día de suerte – le sonrió-
Yoochun abrió los ojos
sorprendido viendo a Jaejoong, quien no pudo evitar sonreír porque pareciera
que todo podía solucionarse; ya que el tarado de Yoochun se había dado cuenta
que no había nadie mejor que Junsu para él.
– Necesito verlo.
Eso fue suficiente para que el
moreno le tendiera las llaves y Park las tomara en el aire para correr hasta el
auto, necesitaba llegar rápido al aeropuerto.
Yoochun estaba nervioso, vería
a Junsu después de seis meses.
De todas formas estaba seguro
del amor que el menor sentía por él
Porque si bien él había sido
un idiota, Junsu seguía siendo la misma persona noble de siempre.
¿Qué habría podido cambiar en
todo ese tiempo?
Seguramente nada.
~~~~~~~~~~~~
– ¿Estás seguro que vendrán?
Siwon y Junsu estaban en el
aeropuerto esperando a los chicos
– Ya te dije que sí. Acabo de
llamar a uno de ellos, solo que no les he dicho que te quiero presentar. No
estés nervioso.
– ¿Saben lo de tu embarazo?
– No he querido que sepan, la
verdad es que también son amigos de él y pues…
– Entiendo. No te tienes que
acordar de eso ahora.
Siwon lo tomó del rostro con
ambas manos y le dio un beso suave que hizo sonrojar a Junsu.
Y fue ahí cuando Yoochun apareció
con un ramo de flores
El cual cayó
Y más había sido su sorpresa
cuando Junsu volteó hacia otra dirección y dejó al descubierto su vientre
abultado de seis meses.
– ¿Hablas en serio?
Y casi había perdido el apetito porque
sentía ganas de llorar de tanta felicidad, porque todo era perfecto. La cena
frente al mar, la música, las velas, los pétalos de rosa y el anillo de
compromiso que había encontrado al fondo de su copa.
– Claro que sí –tomándole la mano- quiero pasar el resto de mi vida junto a ti
porque te amo ¿tú me amas a mí?
Junsu no había podido evitar tomar la
corbata de su novio y atraerlo hacia su asiento para darle un beso con todo el
amor que pudo.
– te amo tanto que puedo morir si no te
tengo.
– No mueras, quiero bebés, muchos, unos
cuatro. Dos niñas y dos niños.
– ¿Cuatro? Imposible, me voy a pasar el
resto de mi vida gordo y horrible – bromeo haciendo un puchero-
– Estoy seguro que estarías precioso.
Doblemente precioso
Y ambos rieron y se besaron nuevamente
porque estaban terriblemente enamorados uno del otro y porque en ese momento
nada era más importante que su felicidad.
Pero ni en sus más grandes
sueños se lo había imaginado así, tan hermoso, con las mejillas rosas, con un
vientre redondo y bonito que no dejaba de acariciar con amor porque así era
Junsu.
Y sintió envidia de aquel
hombre que había reconocido rápidamente.
Porque él ahora tenía todo lo
que él siempre soñó
Fue así que una lágrima
furiosamente cayó
Entonces lo vio él
A Junsu se le escarapeló todo
el cuerpo porque no era posible que se lo encontrara ahí.
¿Por qué estás aquí?
Déjame cumplir mi promesa
Entonces tuvo ganas de correr hacia él, besarlo y
alejarlo de ese estúpido que ahora lo abrazaba porque Junsu era suyo, desde que
tuvieron quince y se dieron su primer beso en su casa.
Siwon desde el otro lado se dio cuenta y tomó la mano de
Junsu tratando de hablarle al oído.
– No te preocupes por eso, yo lo solucionaré bien.
Entonces besó su mejilla y agitó su mano para que Yoochun
lo notara y dejara de mirar a ese Junsu que estaba algo asustado porque Yoochun
no podía simplemente llegar y agitar el pequeño mundo que había creado con su
bebé y Siwon al lado. Yoochun percibió
al hombre hacer eso y se acercó.
– Park, ya son varios años sin verte.
Siwon lo saludó
tranquilamente dándole una palmada en la espalda como si fueran grandes amigos.
Yoochun solo pudo asentir con la cabeza
y dirigirse a Junsu
– Ho…ola, sé que esperabas a Yunho y Jaejoong, pero…
– Seguramente no pudieron venir – sonrió tímido- no
importa.
– Yo…no sabía que tú… ¿Cuántos meses tienes?
Preguntó nervioso porque ya
había calculado el tiempo y si le decía
6 meses era posible que fuera su hijo, su bebé. Entonces Junsu respiró
profundo, pensando en qué responder. Sabía que si decía la verdad Yoochun no lo
dejaría en paz y él ya había rechazado a su hijo desde el momento que no lo
escuchó aquel día, lo rechazó desde el momento en que prefirió quedarse con
ella.
– Tiene 5 meses.
Siwon había sido rápido y
había salvado la situación porque Yoochun ya había perdido su oportunidad y él
estaba dispuesto a tomar su lugar.
– Entiendo …¿Vas bien? ¿Cómo
estás? Quiero decir ¿Cómo están?...ambos.
Junsu acarició su vientre y
sonrió levemente.
– Estamos muy bien, yo estoy
viviendo bien.
Entonces Yoochun trató de
responder que le encantaba escuchar eso, pero Siwon se interpuso entre ambos
rompiendo así la pequeña escena que habían montado los dos.
– Sin embargo ha sido un viaje
largo y creo que Junsu está algo cansado – le extendió la mano- si ves a los
chicos, diles que pronto iremos a visitarlos.
– Yo… lo siento
Y no pudo evitar decir lo que
tenía atorado en su garganta hace varios días. A Junsu no le quedó más que
sonreír tranquilo, respirar profundo y esperar que Siwon solucione eso como lo
había prometido.
– Junsu quería presentarme a
sus amigos, ya sabes, es importante que den su aprobación a lo nuestro.
Entonces Yoochun conoció el
dolor.
Porque se veía hermoso,
embarazado y feliz al lado de otro. Yoochun tuvo que hacer un esfuerzo por
mantenerse tranquilo y no arrebatarle a Junsu de su lado, porque era él quien
debería estar ahí, cargado su equipaje, porque era él quien debía haberlo
acompañado todo ese tiempo, porque era él quien debía ser el padre del bebé de
Junsu.
– Pero ya que no están veo que será en otro momento. Bien, es tarde,
creo que debemos irnos.
Yoochun solo pudo asentir algo
ido porque era demasiada información en un solo día. Vio de manera
desafortunada cómo ese hombre tomaba las maletas y se alejaba con ese Junsu que ahora no
lloraba, que ahora lucía fuerte y sereno.
~~~~~~~~~~~~
– ¡No puedo creerlo! Es
perfecto, seré tío ¿lo viste amor? Seré tío, uno joven y apuesto.
Y ahí estaba Jaejoong
prácticamente dejando sin aire a ese pobre Junsu que no podía mantenerse
estable gracias a las muestras calurosas de afecto que recibía de su amigo.
Gracias a Dios, tenían a Yunho cerca para que salvara la situación y controlara
al rubio.
– Cariño, ya sabemos que estás
contento, pero tus abrazos son peligrosos para Junsu y el bebé…
Entonces Jaejoong se dio
cuenta de su torpeza y se disculpó con Junsu, no sin antes revisar cada
centímetro de su cuerpo para comprobar que efectivamente no se había pasado.
– hyung, estoy bien.
– Entonces el estúpido de Park
Yoochun después de todo va a ser appa. Junsu tú tienes que saber que…
– Te equivocas.
El ambiente alegre cambió
cuando Junsu interrumpió lo que estaba diciendo Jaejoong.
– Este es solo mi bebé
– Junsu…
La pareja se quedó sin habla,
no habían inferido que Junsu les saldría con esto. Conocían muy bien a su amigo
y jamás imaginaron que dejara sin padre a su bebé.
– Él nunca sabrá que es su
hijo. Él perdió su oportunidad.
– El bebé no tiene la culpa,
Junsu, además Yoochun sería un gran padre ¿Por qué no le das una última
oportunidad? – Habló Yunho acariciando su cabello con cariño-
– Yo lo intenté, pero él ni
siquiera me abrió por completo la puerta de su departamento porque ella estaba
ahí. Yo después de eso le rogué nuevamente, pero él simplemente la prefirió a
ella.
Entonces un par de lágrimas
empezaron a caer por su rostro.
– Es un idiota, cuando lo vea yo, de verdad…
– Solo prométanme que no dirán
nada. Yo estoy bien, él la tiene a ella y yo tengo a Siwon. Ya somos novios y
planeamos casarnos, apenas salga mi divorcio.
Entonces Yunho y Jaejoong se
miraron sorprendidos porque ese no era un buen final para la historia tan bella
de esa pareja que habían conocido desde siempre; sin embargo, apoyarían a Junsu
porque ellos solo querían que su pequeño hermano de cariño sea muy feliz
– Gracias por su apoyo, chicos
de verdad…
Y su conversación fue
interrumpida por el sonido de la puerta por lo que Yunho tuvo que pararse para
abrir y ver quién era. Fue ahí cuando la
imagen de un Yoochun con varias maletas se presentaba ante los muchachos que
los miraron atónitos.
– Eso significa que la dejaste
y piensas que te vamos a alojar aquí.
– No alojar, solo vine a pasar
una noche hasta que…
Entones lo vio sentado en un
mueble con la mirada tan sorprendida como la tenía él, por lo que dejó las
maletas para sonreírle acercándose
cuidadosamente.
– Hola, yo…de verdad no sabía
que estabas aquí, quiero decir…Me da gusto verte.
– Hola Yoochun
Le respondió avergonzado
porque hace tiempo no lo tenía así de cerca y eso estaba mal. Tenerlo así era
mala idea cuando aún sueña con él. Sin embargo, también lo notó diferente, más
delgado y con el cabello largo y las ojeras que se notaban más que nunca.
– Hey! No aproveches la
situación…
– Jaejoong…
Ahí estaba el yunjae iniciando
una mini pelea porque Jaejoong podía ser un poco indiscreto y la idea era
ayudar a que ese par regresen.
– No peleen, podría
escucharles el bebé – dijo Junsu acariciando su vientre-
– Perdón, lo sé, pero Yoochun
¿Esta vez es definitivo? – preguntó Yunho sentándose al frente de ambos-
– Sí, ella dice que regresará
a E.E.U.U
– Lo siento. – dijo Junsu mirándolo
tímido-
– No lo hagas, ella es una
bruja – fue entonces que Jaejoong se unió a la charla sentándose al lado de su
novio acariciando su mejilla en forma de disculpa.
– Amor, no está bien que lo
digas…Delante de Yoochun
Entonces Yoochun sonrió porque
esos tipos resultaban ser divertidos y sus amigos de verdad.
– Llámenla como quieran, ya no
es nada mío.
Y no pudo evitar mirarlo
cuando dijo esa frase, para que sepa que ahora está libre, que puede
perdonarlo, que solo puede decir algo y lo tendría nuevamente ahí.
– ¡Eso hay que celebrarlo! Iré
por un par de vinos.
– Jaejoong ya no hay, creo que
deberíamos ir por unos.
– ¿Qué? No es cierto, yo tengo
varias botellas que…
Pudo leer los gestos que hacía
Yunho para que se diera cuenta de lo que trataba de hacer, entonces lo
comprendió todo y Jaejoong pudo reaccionar.
– Ahh, es cierto –rió
nervioso- esos ya nos los terminamos el otro día, iremos a comprar
– Yo puedo acompañarlos, de
paso me voy a casa es que es tarde y…
– ¿De qué estás hablando? No
puedes irte sin celebrar que tu ex terminó con esa tipa. Tú y tu barriga se
quedarán aquí, mientras Yoochun cuidará
de ustedes ¿de acuerdo? Vamos Yunho.
Y Junsu se sentió nervioso
porque eran un par de tontos tratando de hacer lo posible para dejarlos
solos. Entonces vieron cómo Jaejoong
arrastraba a Yunho fuera de casa rápidamente mientras intercambiaban algunas
palabras que parecían ser dichas por Yunho pidiéndole a Jaejoong que dejara de
ser tan obvio, que no funcionaría así.
– ¿Has comido? Puedo
prepararles algo, si quieres.
– ¿Crees que he podido estar en esta casa sin que Jaejoong no me
alimente en este estado?
– Buen punto. De todas formas
¿necesitas algo más?
– Estoy bien.
– Bien.
–Bien.
El ambiente de la nada se
volvió incómodo porque no sabían de qué hablar y cuando Yoochun ya había
planeado algo inteligente que decir, Junsu comentó.
– El día miércoles irá mi
abogado a visitarte. Necesitamos divorciarnos.
Yoochun lo miró sorprendido
porque de verdad no se había esperado eso, no quería dejarlo libre, no quería
que se vaya con el idiota de Siwon porque estaba seguro que ellos aún se
amaban, a pesar de que él no fuera el padre del bebé podría hacerse cargo.
– Junsu…
– Vamos a casarnos. Es parte
de mi promesa ¿la recuerdas?
Entonces fue cuando Yoochun se
puso de pie y caminó hasta la cocina porque necesitaba respirar y pensar en
algo inteligente y no arruinarlo todo como siempre. Luego de unos minutos
regresó con algo de té,
– Te dije que no te
molestaras.
– Tú no tienes sed, pero la
nena puede que sí.
Entonces Junsu acarició su
vientre riendo por dentro, porque esa conexión entre ambos aún estaba. Yoochun
inconscientemente le había dicho que sería una niña.
– Seguramente será muy guapa.
Debes tener cuidado con los chicos que la rodeen, si quieres podría
ahuyentarlos.
Entonces Junsu se rio de esa
forma tan divertida que él amaba y casi hizo caer el té por el movimiento algo
brusco producto del chiste de Yoochun.
– No celes a alguien que aún
no nace.
Y ambos rieron más, como
antes, entonces Yoochun intentó calmarse porque ya le dolía el estómago estar
así, entonces tomó a Junsu de los hombros iniciando una cuenta para que ambos
se concentren en dejar de reír, por lo tanto después de unos minutos ya solo
quedaban pequeñas risas y una mirada algo intensa de parte de Yoochun que
provocó que Junsu quisiera prácticamente huir de ahí.
– Es mejor que me vaya.
– pero, si te vas ¿Qué le diré a los chicos?
Yo...
– De todas formas no puedo tomar ni comer
más. Fue un gusto verte. Adiós.
– Junsu – lo tomó de la mano-
– Yoochun…
– Lo que sea…Lo que sea que necesites….Solo
debes llamarme y estaré ahí para ti.
– Bien – logró soltarse – adiós.
Y lo dejó ahí, solo porque
cuando Yoochun lo persiguió para llevarlo en su auto, Junsu se había negado. No
estaba bien estar cera de Yoochun. Eso lo tenía claro, así que no había
aceptado. Esperaba no verlo más.
~~~~~~~~~~~~
Y se posó en sus piernas,
besándolo sin reparo, tocando su espalda y dejándole espacio en su cuello para
que lo saboreara bien porque esos años sin él fueron un desastre.
El mayor no dejaba de gemir y
pronunciar palabras de amor en su oído, haciendo que el otro solo cerrara los
ojos y recordara los años vividos juntos.
Entonces haciendo uso de su
fuerza lo cargo y lo llevó a la cama de ese hotel, en donde habían ido ambos a parar, después de esa cita
clandestina que habían pactado hace unas semanas al encontrarse en un
supermercado.
Porque Siwon había creído
imposible encontrarse con Heechul nuevamente.
Porque había pensado que ya
estaba en China con su nuevo esposo.
Pero no.
Heechul habría terminado
escapándose del matrimonio que su padre le había prácticamente arreglado para
aumentar su fortuna.
Y no podía desperdiciar la oportunidad
de regresar a Corea y buscar su verdadero amor, Siwon.
Ese que conoció en la
universidad de China donde ambos estudiaron y se enamoraron.

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