CAP 3: NO PODEMOS ESTAR JUNTOS
Y ahí estaba yo
Tratando de no hacer quedar
mal a papá, mostrando la mejor de mis caras ante todos por la llegada de mi
hermano, tragándome el orgullo y el dolor porque guardar las apariencias era
casi mi especialidad.
A pesar de que sentí su mirada
culpable sobre mí, yo seguí adelante
Porque después de todo era
solo Yoohwan, mi hermano menor y posiblemente la persona que más amaba en el
mundo.
Ciertamente mi estúpido
corazón necesitaba saber de él ¿Acaso era cierto que era uno de los mejores
estudiantes en América? ¿Había subido los kilos que le hacían falta? ¿Había
mejorado su mal hábito de acostarse tarde?
Necesitaba saber tanto; sin
embargo no pude preguntarle nada. Solo pude quedarme y escuchar las historias
que papá le obligaba contar a todos. Después de eso pude inferir que él había
estado bien todo ese tiempo así que me sentí aliviado porque mamá me había hecho
prometerle que cuidaría de él. Por eso, verlo así de bien era reconfortante. Con
eso sentí que al menos a ella no le había fallado por completo.
Yoohwan había puesto como
excusa el largo viaje y eso había servido para que la reunión no se extendiera
más de lo necesario, así que estuve feliz de regresar pronto a mi habitación;
sin embargo, cuando ya estaba dentro, el sonido de la puerta me sorprendió.
Supe en ese instante que era él.
– Yoochun…
No pasó mucho para ver
nuevamente su rostro, mi hermano siempre había tenido la costumbre de anunciar
que llegada, pero no esperaba el permiso necesario para adentrarse.
Arrugué el entrecejo mientras lo
veía con una chaqueta en entre sus brazos.
– ¿Qué haces acá Yoohwan?
Le hablé despectivamente, no
necesitaba fingir más. Yo lo amaba tanto, pero verlo también era doloroso. Para
ser honesto, mi hermano no es alguien que quiera cerca, no por falta de amor,
sino porque yo aún no tenía la capacidad de olvidar.
– Yo…No quería molestar.
Compré esto para ti.
Yoohwan me extendió la
chaqueta y yo atiné a sonreír de forma sarcástica, sin ánimo de pelear accedí a
recibir la prenda porque quería estar solo nuevamente. No me tomé la molesta de
ver siquiera el diseño, simplemente observé a Yoohwan con la esperanza de que
entendiera que no lo quería ahí.
– Lo compré en Nueva York,
apenas lo vi supe que sería para ti.
– Bien, ya me lo diste.
– Yoochun…
– Escuché que estás bien,
mírame cómo estoy… Es suficiente ¿No lo crees? Ambos sobrevivimos, no tienes
que venir con regalos.
– Siempre me ha gustado darte
regalos
Dirigí mi mirada hacia otro
lugar porque era cierto, mi hermano tenía esa rara obsesión de hacer de Santa y
llenarme de obsequios cada que podía.
– Yo quiero pedirte perdón
– Eso ya está olvidado
Yoohwan se acercó más, supe que debía mirarlo directamente,
necesitaba hacerle saber que ahora era más fuerte. Él necesitaba saber que
estos años no habían pasado en vano, que ya había aprendido a controlar mis
emociones, que si alguien quería hacerme algo malo ya no me afectaría.
– No es cierto, nada entre
nosotros terminó bien.
– Porque huiste.
– Era muy joven
– Lo sé.
Había pensado mucho en que él
no había tenido toda la culpa, después de todo, fui yo quien lo trajo a casa. Yoohwan
solo había sido un adolescente inconsciente.
– No pido que me perdones, yo
solo vine a decirte que lo siento. He vivido con esto desde que me fui y
lamento tanto haberte perdido, no tienes idea cuánto lo hago.
Entonces vi sus lágrimas y
quise largarme de ahí porque sabía que era sincero, pero yo simplemente no
podía olvidarme de todo así como así.
– Voy a salir
– Yoochun, es tarde…No quise
Y me había tomado del brazo
cuando me vio coger las llaves de mi auto. Eso me llenó de ira, así que, me
sacudí para gritarle – ¡SOLO DÉJAME
TRANQUILO!
Y me fui
Necesitaba desaparecer aunque
sea un instante y olvidar que estaba nuevamente aquí.
~~~
– ¡Tengo buenas noticias!
Yunho había llegado contento a
casa y se había dirigido rápidamente hacia la cocina, sabía que Jaejoong estaba
ahí, así que solo atinó que sentarse en el mostrador que estaba al lado de la
cocina, mientras que el mayor solo lo saludó agitando la mano para luego mover
un poco aquellas verduras que eran parte especial de la dieta que el doctor le
había recomendado hacer para el tío.
– Te veo contento ¿qué puede
ser? – Sonrió ya más tranquilo –
– Mira esto.
Yunho le extendió el afiche
del concurso a Jaejoong quien curioso dejó por un momento la cocina para leer
las líneas amarillas que anunciaban qué pasos seguir para la inscripción.
– ¿Un concurso?
– ¡Sí! Solo debes regresar a
la universidad y ya podrás participar, Jaejoong, el premio es muy bueno,
podemos venderlo y sería suficiente para sobrevivir un par de meses.
– Nadie asegura que lo
ganemos, Yunho.
Los ojos de Jaejoong lucían
preocupados, fue entonces que Yunho se bajó desde donde estaba y se acercó para
tomarlo de los hombros. Yunho estaba seguro que la voz de Jaejoong era la más
hermosa que había escuchado. Jaejoong necesitaba confiar más en su talento.
– Nadie canta como tú. Eres el
mejor y no lo digo solo porque me gustes, todos los que te han escuchado cantar
lo saben.
Jaejoong había vuelto a la
cocina, cuando Yunho era así de directo con él era tan vergonzoso.
– Yunho, no sé si sea buena
idea. Yo sé que ahí hay muchos que son buenos…
– Jaejoong…
Yunho lo había tomado de uno
de sus brazos haciéndolo girar nuevamente.
– ¿Qué tan buen músico crees
que soy?
– Eres el mejor – los ojos de
Jaejoong lo miraron fijamente. Yunho incluso se enamoró más. –
– Ambos somos buenos, Jae ¿No
te das cuenta que es la mejor forma que tenemos para conseguir ese dinero? No
creo que sea fácil, pero nada perdemos intentándolo.
– Yunho…
– ¿Qué dices? Eh, ¿vamos a
ganar o nos quedaremos de brazos cruzados mientras otros disfrutan de nuestro
premio?
Jaejoong había sonreído
moviendo positivamente su cabeza. Él sabía que era riesgoso volver, pero
necesitaba ayudar a su tío, eso era lo más
importante ahora.
– Bien, lo haremos
Entonces sintió sus brazos rodearlo
por su cintura e inmediatamente después
su rostro ya estaba apoyado en ese hueco que existía entre su hombro y
su cabeza
– Estoy feliz
Jaejoong solo reía por las
cosquillas que provocaba la respiración de Yunho en él– Te saliste con la tuya,
Jung Yunho–.
– No es por eso.
– ¿Entonces?
– Dijiste que soy el mejor…
Entonces Jaejoong no pudo evitar
abrazarlo un poco más porque así Yunho no vería su rostro rojo y no sentiría su
mirada esquiva por lo nervioso que estaba.
Jaejoong pensó que sentirse
así era muy tonto
Pero también era lindo
Porque Yunho era tan genial y
lo hacía sentir tan bien que se dio cuenta que todo había valido la pena, que
venir con él a casa había sido lo mejor, que después de tantos errores, el
conocer a Yunho había sido casi un
milagro.
Yunho era para Jaejoong como
un hermoso regalo que Dios le había enviado para arreglar su vida caótica.
Por eso, cuando Jaejoong lo
tenía así, tan cerca, incluso pensaba que olvidar era más sencillo
~~~
Las luces, la música alta y la
cantidad de personas hacían que ese lugar sea realmente sofocante. A decir verdad,
Changmin odiaba ir a bailar; él prefería más las citas que implicaban salir a
comer o viajes donde pudiera conocer y hablar de temas interesantes; sin
embargo, había perdido toda autoridad cuando esa noche Minho había llegado a su casa con la idea de ir
a divertirse y dos pases gratis a una de las discos más populares de la ciudad.
Así que Changmin no tuvo más
remedio de aceptar y acompañarlo, pensó que les hacía falta salir a divertirse
por la noche como cualquier otra pareja, él entendía que Minho era el tipo de
persona que disfrutaba salir a bailar y tomar en discotecas, él en cambio, era
un tipo que se conformaba con pasar el tiempo tomando algo tranquilo, pero
también era un tipo que no podía decirle no
a su novio
– Nos vamos a divertir, ya deja
de poner esa cara.
– Sabes que asistir a discos
no es algo que me agrade mucho.
– Es lo malo de estar
enamorado de un viejo aburrido.
Changmin rodó los ojos
fingiendo molestia, Minho en ese instante lo abrazó por el cuello atrayéndolo a
su cuerpo.
– ¿Te molesta saber que eres
un viejo aburrido?
– Me molesta no tener el valor
de dejarte aquí e irme a casa a tomar con mis amigos.
– Shim Changmin, si me dejas
podré bailar con cualquiera que esté por aquí.
Minho sonreía mientras cerraba
más ese abrazo y movía el cuerpo de
Changmin intentando seguir el ritmo de esa canción pegajosa que no paraba de
sonar. Changmin apretó su cintura correspondiendo a su juego de tira y afloja.
– No te atreverías.
– No me retes.
Changmin acercó un poco más su
rostro al de su novio, él no era celoso, pero Minho podía ser bastante molesto
con ese tema. Minho soltó una risa al verlo actuar de esa manera.
– No puedes bailar con nadie,
tú eres mío.
– Y tú mío. No me dejes por
tus amigos.
– Nunca podría dejarte
Entonces Minho fue
directamente a sus labios porque cuando Changmin decía cosas así, él podría
derretirse.
~~~~
Hoy en definitiva, no tenía
planes de regresar; sin embargo, entre mi padre y la llegada de Yoowhan
necesitaba salir de casa. Es como si mi cuerpo me pidiera desesperadamente un
trago para poder olvidar; así que, no lo pienso dos veces y pido un par de
botellas de whisky para mi mesa.
No hace falta llamar a las
chicas, ellas siempre están ahí.
Me sirvo el primer vaso y con
eso celebro que oficialmente empieza mi noche. Una, en la que estoy decidido a
divertirme y a no pensar en nada más que en mi propia felicidad.
– No puede ser…
Changmin había dejado de
moverse en la pista de baile para soltar ese comentario. Minho no había
entendido hasta que dirigió su mirada hacia la parte superior, justamente en la
zona vip para darse cuenta de que la presencia del hombre pelioscuro y rodeado
de mujeres era lo que había enfurecido a su novio.
– Changmin, que no te
sorprenda que ese tipo viene aquí todos los días.
– No tengo ganas de verlo en
mi fin de semana. Me lo arruina.
– Vamos que está en la zona
vip, lejos de aquí.
Minho había sonreído
transmitiéndole algo de tranquilidad a Changmin que había optado por soltar algo
de aire para volver a inhalar más calmado.
– Tienes razón, vamos a
divertirnos y que no importe que ese cretino esté aquí.
– La verdadera diversión está
abajo, este lugar está lleno de tipas hambrientas de popularidad.
Para Yoochun esa había sido
una gran verdad, así que cuando se dio cuenta que entre el público había un
joven guapo, atlético y con una forma de bailar tan sensual, él había decidido
bajar y tenerlo.
No le había importado
atravesar a toda esa gente pegajosa gracias al sudor con el fin de llegar hasta
él y tampoco había tenido reparos en tomarlo de la cintura a pesar de que él ya
bailaba con otro chico que pareció furioso cuando el más joven fue apresado
entre los brazos de Yoochun.
– No deberías moverte así,
chico.
Yoochun había susurrado cerca
de su cuello y Minho había sentido inmediatamente su olor a alcohol
desagradable, incluso después de eso, Park se atrevió a besarle en uno de sus
hombros. Minho, asqueado, lo había apartado y también fue a detener a Changmin,
quien estuvo a punto de irse encima de Park.
– ¿TÚ ERES IDIOTA? No vuelvas
a tocar a mi novio. ¡MINHO Y UN DEMONIO, SUÉLTAME!.
Changmin solo había podido
gritar porque Minho lo estaba deteniendo de la camisa.
– Este tipo está ebrio,
Changmin. No tienes que ponerte así, si hubiera estado consciente, yo mismo le
reventaba la cara.
Yoochun solo había observado
riendo, hasta que el menor de los tres le habló nuevamente.
– Park, es mejor que te vayas
antes que yo mismo pierda la paciencia.
Yoochun tambaleó un poco, así
que, tuvo que apoyarse de una de las barandas del lugar, Changmin miró a Minho
asegurando que ya estaba mejor.
– No había notado que tenías
novio.
– Ya lo sabes. Idiota, no te
vuelvas a acercar.
– Oye, chico, no seas tan
intenso con eso del amor. Uno de estos días él te va a dejar por otro o tú lo
harás, es así como funciona.
Yoochun se había sentado en la
mesa de Changmin y no había tenido reparos de incluso servirse un poco de la
cerveza que ellos tenían.
– ¿QUÉ CREES QUE HACES? YA TE
ADVERTÍ QUE TE FUERAS – Changmin le había arrebatado el vaso a Yoochun, este
solo había rodado los ojos.
– El hecho de que el amor sea
así para ti, no quiere que decir que lo fuera para todos.
– Ustedes aún son bastante
jóvenes – Yoochun le había arrebatado el vaso a Changmin y se había tomado
hasta la última gota. Después de eso, su cara cayo frente la mesa.
– Este tipo está totalmente
ebrio. Hora de irnos, Minho.
Changmin había tomado su
chaqueta cuando escuchó lo que temió.
– Cariño, no podemos dejarlo
así…
Oh no.
Y ahí estaba Changmin, en el
auto que había robado de su padre, cargando con el tipo más detestable de la
universidad, solo porque a su querido y buen novio le había dado lástima
dejarlo tirado.
Y lo peor no había sido eso,
sino que Yoochun en su etapa de ebrio los había invitado a ambos a su casa y
Minho había insistido tanto en ir que Changmin casi no podía creerlo
“¿No crees que los borrachos siempre dicen
la verdad? ¿Qué podríamos hacer con un secreto de Park Yoochun?
Solo piénsalo cariño.
Changmin nuevamente se había
quedado sin argumentos. A decir verdad, sería interesante conocer algo más del
oscuro Park Yoochun, de repente les podía servir en el futuro.
– ¿Qué hacemos solos, Park?
¿No deberías invitar a alguien más?
– ¿A quién? Los idiotas de la
universidad no me caen para nada bien. – el cuerpo de Yoochun había caído
apenas al sofá, él casi no podía controlar su cuerpo.
– Era de suponer que no
tuviera ningún amigo sincero – Minho le habló a Changmin, quien solo asintió
dándole la razón, pues él sabía que los tipos ricos como él solo podían tener
gente falsa a su alrededor.
– No es algo que me moleste,
en realidad llevo varios años viviendo así. – se sirvió un poco más de esa
botella de whisky que reposaba cerca al bar – y no digo esto para que me tengan
lástima, solo les comento cómo funciona mi vida.
– Park, tú tampoco eres muy amigable, es por
eso que nadie bueno se te acerca. Por ejemplo, hace un rato besaste a mi novio.
Tienes que saber que tampoco me agradas.
Yoochun había reído cuando
decidió tomar un poco más. Changmin le parecía alguien tan familiar.
– Descuida, destruir parejas no es algo que me
agrade.
– Sí, claro. – Changmin rodó los ojos–
– De verdad, no separo parejas.
– Claro, para eso está Kim
Junsu.
Después del comentario de
Minho, Yoochun solo había atinado a sonreír y a tomar otro vaso. Changmin notó
que sus ojos estaban rojos y brillosos. Estaba claro que el alcohol hacía
efecto en su cuerpo cada vez más.
– Ya es tarde Minho,
deberíamos irnos. No es como si me agradara estar aquí
Changmin se sentía incómodo.
Sabía que el buen humor de Park solo radicaba por su estado etílico, él sabía
que un tipo como Yoochun era hasta peligroso, así que haciéndole caso a sus
instintos tomó la mano de su novio e intentó despedirse del mayor.
– Bueno, ya estás en casa. Ya
no tenemos más que hacer aquí.
Y cuando ya ambos estaban
sobre la puerta, lo escucharon
– Tengo la horrible costumbre
de llamarlo cuando estoy ebrio. No se vayan.
Minho lo observó un tanto
preocupado; sin embargo, no pudo hacer caso omiso a lo que su novio le decía,
así que él solo mencionó desde la puerta.
– Nos tenemos que ir ahora.
Ciertamente no es recomendable llamar a alguien cuando estás ebrio, pero en
ocasiones el alcohol puede servir de impulso para ser más valientes cuando en
la vida real somos cobardes.
Yoochun asintió antes de que
se fueran. Las palabras del chico lo habían tocado.
~~~~
Quiero
verte,
estoy
justo frente a tu casa.
El celular que reposaba justo bajo su almohada había vibrado
despertándolo. Sus cabellos casi cubrían
todo su rostro, así que atinó a despejarlos para encontrar el botón verde y
poder leer por fin el dichoso mensaje.
A pesar de que no tenía su número grabado, lo conocía de
memoria, sabía que ese mensaje había sido escrito por Yoochun; sin embargo,
casi no lo pudo creer.
¿De verdad, era ese
idiota?
No se percató del frío de la noche hasta que abrió y
cruzó la pista para encontrarse con Yoochun. El pelinegro tuvo que estirarse
para abrirle la puerta.
– Yo…Pensé que no saldrías…
Yoochun lo vio adentrarse al
auto, tiritando de frío.
– Debí suponer que estabas
borracho, dime qué quieres.
Los ojos de Yoochun estaban
casi desorientados, sus manos estaban sudorosas y sus mejillas se sentían cada
vez más calientes. Casi no podía pensar; sin embargo, se las arregló para
responder.
– Junsu, quiero pasar la noche
contigo.
Inmediatamente escuchó una
sonora risa
Por supuesto que era Junsu.
– Park, me decepcionas ¿Dónde
está el gran señor que se hace respetar por todos? ¿Vienes a rogarme que me
acueste contigo?
– Pídeme lo que quieras, yo
estoy dispuesto a darte cualquier cosa.
– Además literalmente estás
aceptando que me estás rogando, Yoochun, antes eras incluso un poco más
interesante.
Yoochun intentó respirar un
poco, pero eso no fue suficiente, él de
verdad estaba desesperado por tenerlo, así que, aprovechando su fuerza, tomó del
brazo de Junsu para inmovilizarlo y acercar su rostro hacia él.
– De todas formas eres de
cualquiera ¿Por qué no puedes ser mío?
Sin duda, Yoochun no se había
esperado ese golpe en el rostro. Junsu estaba furioso, así que de un puño le
arruinó la vista de un ojo.
– ERES UN IDIOTA, JAMÁS PODRÍA
ESTAR CONTIGO. ADEMÁS YO YA ESTOY ENAMORADO
El pelinegro no había
terminado de recuperarse del golpe en el ojo derecho y ya había recibido otro
de forma verbal
¿Junsu estaba enamorado? Eso
era imposible
Entonces, con toda la furia que
había contenido, lo tomó de sus brazos para abalanzarse ante él
– ¿QUIÉN ES? DIME ¿QUIÉN ES?
– ERES IDIOTA SI PIENSAS QUE
LO HARÉ, AHORA SAL DE ENCIMA DE MÍ, ESTÚPIDO.
– ¿NO ENTIENDES QUE NO PUEDES
ESTAR CON NADIE? Junsu, no puedes.
Junsu había visto pocas veces
llorar a Yoochun
Yoochun lucía débil, con el
rostro rojo y las mejillas hinchadas. Un panorama totalmente distinto del que
todos conocían de él, a Junsu la sorpresa del llanto del mayor no le duró poco,
pues al encontrarlo menos agresivo, empujó su cuerpo para liberarse y volver a
su asiento.
Después de eso, Park solo
había atinado a cerrar ambos ojos.
– Deberías entender que lo
nuestro nunca va a poder ser. No debiste venir.
– Yo te amo.
Junsu supo que era hora de
irse de ahí.
Él podía soportar sus
confesiones por teléfono, pero nunca verlo así.
– Solo vete de aquí
Junsu estuvo a punto de salir
cuando sintió la mano de Yoochun tomar la suya y decir
– Yoohwan ha vuelto.
Ay pobre chun me da penita ;.; porque su es asi? Buenoo esperare con ansias la prox actu *.*
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